You are here
La salvadoreña que inspiró “El Principito” en su vida real Ediciones especiales El Salvador 

La salvadoreña que inspiró “El Principito” en su vida real

Corresponsal-Sara Escobar

En 1931, la vida de dos personas cambió  para siempre: Antoine de Saint-Exupéry y Consuelo Suncín Sandoval Zeceña se conocieron y ambas estrellas encontraron por quien brillar, o al menos así lo creyeron.

Fue Consuelo Suncín la salvadoreña que inspiró El Principito, el famoso libro de Saint Exupéry. Después de contraer matrimonio en Francia, su relación sufrió altibajos desde el inicio; primero porque la salvadoreña era viuda y divorciada, situaciones que no opacaron su hermosura, y, después, por la profesión de su nuevo marido, el gusto de éste por la vida bohemia, su éxito como artista y escritor, y sus incontables amantes…

La rosa de El Principito es un homenaje de Saint Exupéry a su esposa. Su infidelidad y dudas acerca del matrimonio son simbolizadas por el campo de flores que se encuentra el pequeño príncipe en la Tierra. Sin embargo, el zorro le dice que su rosa es especial porque es a ella a la que realmente quiere.

Hoy hay un consenso en que la salvadoreña inspiró el personaje de la rosa en El Principito y que la obra es una alusión a la atormentada relación matrimonial que duró 13 años.

Pero  Consuelo de Saint-Exupery, una novia vestida de negro, publicada por Marie Helene Carbonel, se cuenta que la salvadoreña inventó historias y mitos alrededor de su persona para lograr ser aceptada en los círculos sociales de sus dos últimos esposos. Consuelo Suncín nació en Armenia, El Salvador, en 1901, y tras algunos años de vivir en Estados Unidos, contrajo matrimonio con Ricardo Cárdenas, un joven de padres mexicanos, encargado de una tienda de pinturas. Pero tras descubrir que el joven no lograría cumplir sus metas, Consuelo decidió divorciarse de él poco antes de que éste muriera en un accidente ferroviario. Viuda y con sólo 22 años, viajó a México, donde inició estudios en Derecho, aunque los abandonó pronto cambiándolos por los de Periodismo.

Poco después viajó a París con José Vasconcelos, una de las figuras intelectuales, culturales y políticas más destacadas de la época en México. Y mientras mantenía una relación con el mexicano en la capital francesa, conoció a Enrique Gómez Carrillo, diplomático guatemalteco, escritor y periodista con quien contrajo matrimonio. cuatro años más tarde y tras la muerte de su segundo esposo, Consuelo viajó Buenos Aires, Argentina, país del que obtuvo la nacionalidad y donde conocería al célebre escritor y piloto francés.

Según Paul Webster, corresponsal de The Guardian y autor de Antoine de Saint-Exupery: la vida y la muerte de El Principito, publicada en 1993, “los allegados a Saint-Exupéry nunca tuvieron tiempo para Consuelo. Y también fue descartada por su cuñada, la escritora Simone de Saint-Exupéry, quien la describió como una ‘mujerzuela’ y una ‘condesa de película’. Pero fue ella la mujer en la que el escritor encontró la inspiración y fue en la escritura en la que encontró una manera de pedir perdón a la mujer a la que lastimó con sus múltiples “aventuras”.

Foto:   DEVACACIONES.SV

Related posts

Leave a Reply

         ¡Suscribete y recibe!

Ingresa tu email y compartamos juntos,