Estados Unidos 

Estados Unidos incrementa presión sobre ciudades santuario

El Departamento de Justicia de Estados Unidos incrementó este miércoles la presión sobre las llamadas ciudades santuario que piden fondos para la seguridad pública, y les advirtió que podrí­a obligarlas legalmente a demostrar que cooperan con las autoridades federales de inmigración.

La acción del departamento provocó reacciones inmediatas por parte de los alcaldes de todo el paí­s, quienes anunciaron que no asistirí­an a una reunión programada en la Casa Blanca con el presidente Donald Trump para este miércoles por la tarde.

Los funcionarios federales enviaron cartas a casi una veintena de jurisdicciones en las que amenazaron con emitirles citatorios judiciales si no entregaban documentos para demostrar que no están ocultando información sobre la ciudadaní­a o el estatus inmigratorio de las personas que están en prisión.

La dependencia ha amenazado en repetidas ocasiones con negar millones de dólares en subsidios importantes a las comunidades que se nieguen a cumplir con un estatuto federal que solicita compartir esa clase de información con las autoridades federales. El gobierno del presidente Donald Trump ha prometido sancionar a las ciudades y estados que se nieguen a colaborar con la aplicación de las leyes de inmigración.

Muchas ciudades han desafiado públicamente las amenazas, con demandas pendientes en Chicago, Filadelfia y en el estado de California para determinar si el gobierno federal ha abusado de su autoridad al retener los fondos.

La acción emprendida por el Departamento de Justicia molestó a los miembros de la Conferencia de Alcaldes de Estados Unidos, quienes tení­an programado reunirse con Trump el miércoles para discutir cuestiones de infraestructura, adicción a las drogas y otros temas.

El alcalde de la ciudad de Nueva Orleans, Mitch Landrieu, quien es el presidente de la conferencia, dijo en un comunicado que “la decisión del gobierno de Trump de amenazar a los alcaldes, satanizar nuevamente a los inmigrantes, y utilizar a las ciudades como accesorios polí­ticos en el proceso, ha hecho de esta reunión algo insostenible”.

“La Conferencia de Alcaldes de Estados Unidos está orgullosa de ser una organización bipartidista. Pero un ataque a los alcaldes que dirigen ciudades de puertas abiertas es un ataque a todos los que formamos parte de la conferencia”, indicó Landrieu.

Por su parte, el alcalde de la ciudad de Nueva York Bill de Blasio publicó en Twitter: “No asistiré a la reunión de hoy en la Casa Blanca luego de que el Departamento de Justicia de @realDonaldTrump decidiera reiterar su ataque racista a nuestra comunidades de inmigrantes”.

Ese tipo de medidas “no nos hace más seguros y viola los valores fundamentales de Estados Unidos”, agregó.

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