Ediciones especiales espectáculos 

La voz salvadoreña que conquista la ópera de Nueva York

De niño Mario Arévalo nunca pensó en ser cantante, soñaba con dedicarse a la medicina. Pero las vueltas de la vida lo llevaron a descubrir el enorme talento que posee.

Nació en el departamento de San Vicente, pero emigró hacia Estados Unidos cuando era adolescente.

En ese país tuvo la oportunidad de estudiar canto en la Universidad de Boston.

“Terminando la universidad me salió mi primer contrato internacional para ir a debutar a Italia y Canadá con una ópera de un compositor italiano. Fue una gran experiencia, ningún cantante se espera hacer algo así. Estuve seis meses de gira”, relató el cantante.

Trabajó por nueve años en la Compañía de Ópera de Boston, para luego comenzar a audicionar para nuevos proyectos que le abrieron las puertas de la Casas de Ópera de Virginia y Florida.

En 2016 ingresó a la Casa de Ópera de Nueva York.

“Es muy difícil entrar, hay mucha competencia y se busca el paquete completo, cómo te ves, actúas y cantas. Ya no es solo la voz. Voy a audiciones en las que somos 400 o 500 personas audicionando”, dijo Arévalo.

A lo largo de su carrera ha interpretado personajes como Alfred en “El murciélago”, Monsieur Grivet en “Tobias Picker’s Therese Raquin” y Edgardo en “Lucia di Lamermoor”.

“La ópera me llena, me enriquece y me educa, me hace sentir muy bien”, destacó el artista.

Para Mario Arévalo el éxito es una combinación de “determinación, oportunidades y arduo trabajo. Siempre querer y no parar”.
También fue finalista en la competición nacional de artistas jóvenes de ópera, en 2008. Además, recibió una mención honorífica en la Five Towns Young Artist Competition.

Related posts

Leave a Comment