Estados Unidos 

Legislador de EE.UU. se reúne con deportado en El Salvador

El legislador estadounidense Al Green aún considera a José Escobar uno de sus representados, a pesar de que fue deportado después de lo que pensó que serí­a una cita rutinaria con las autoridades de inmigración.

Es por eso que Green, un demócrata de Houston, voló hasta El Salvador el sábado para reunirse con Escobar con la esperanza de llamar la atención sobre la difí­cil situación de las familias separadas por la deportación. Otras 200.000 personas podrí­an verse obligadas a regresar allí­ porque el gobierno del presidente Donald Trump anunció que terminarí­a un programa de visa temporal para salvadoreños.

Green y Escobar se reunieron en una pequeña sala en el aeropuerto de San Salvador, la capital salvadoreña. Estuvieron acompañados por la esposa de José, Rose Escobar, quien permanece en Texas con los dos hijos de la pareja, así­ como también un policí­a de Houston fuera de servicio cuyo pasaje aéreo fue pagado por Green.

El legislador, un crí­tico feroz de Trump que el año pasado presentó artí­culos de juicio polí­tico contra él, le dijo a Escobar que estaba comprometido a “hacer todo lo posible para que vuelva con su familia”.

En declaraciones a The Associated Press antes del viaje, Green dijo que se sentí­a obligado a tratar de ayudar a Escobar, que fue deportado en marzo a pesar de no tener antecedentes penales, según su familia. Las apelaciones del tribunal de inmigración de Escobar han fallado, aunque sus abogados están buscando nuevas formas de presentar una petición en su nombre.

“Si no fuera por su lugar de nacimiento, lo llamarí­amos un ciudadano estadounidense que es todo lo correcto”, dijo Green. “Este es el tipo de ciudadano que admiraremos”.

El Salvador es uno de los paí­ses más peligrosos del continente, una nación empobrecida de 6,4 millones de habitantes con una de las tasas de homicidios más altas del mundo. El Departamento de Estado aconseja no visitarlo debido al alto número de homicidios, violaciones y otros crí­menes violentos en el paí­s.

La reunión tuvo lugar en el mismo aeropuerto donde Escobar llamó a su esposa en marzo pasado para decirle que habí­a sido deportado.

La familia de Escobar se estableció en Estados Unidos en 2001 con un estatus de protección temporal, que se otorgó a los salvadoreños que fueron ví­ctimas de terremotos ese año. El programa para El Salvador fue extendido por dos administraciones presidenciales, pero el gobierno de Trump anunció en enero que lo terminarí­a en septiembre de 2019, diciendo que los problemas que hací­an que las visas temporales fueran necesarias ya no existí­an.

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