Los angeles 

Policía aparece en hospital para verificar validez del seguro social

No habían pasado ni 24 horas de que dio a luz a su tercer bebé en la ciudad de Lodi, al norte de California, cuando una madre hispana indocumentada fue interrogada de manera agresiva —según indica— sobre la validez de su número de seguro social.

“Una empleada del Hospital Adventist Health Lodi Memorial entró a mi habitación. Yo tenía a mi bebé en brazos. Empezó a decirme que el seguro social que había puesto en el papeleo de ingreso no era mío. ‘¿Dónde está tu tarjeta?’ Le dije que no la tenía en ese momento”, recuerda.

Esta madre quien pide no revelar su nombre completo por temor a ser arrestada por el Servicio de Migración y Aduanas (ICE) dice que la empleada mandó traer una intérprete y siguió en un tono amenazante y agresivo con más preguntas sobre su número de seguro social.

“Insistía e insistía en que le dijera de quién era ese número que estaba usando. ‘Me tienes que contestar’, me decía mientras yo permanecía callada… Había una enfermera revisando el oído de mi hijo y le dije que si podíamos esperar para hablar hasta que la enfermera terminara y se fuera. ‘No’, me dijo, ‘ella puede oír lo que te estoy preguntando’”.

Las cosas fueron subiendo de tono. “Llegó un momento que me dijo ‘estás en problemas’. Y pasó su mano por el cuello haciendo el ademán que significa que te van a cortar la cabeza. Voy a tener que reportarte, me amenazó. Y llamó a la policía“.

Esta madre dice que el episodio la hizo sentirse humillada y discriminada. No entendía tanta agresividad de la empleada.

“El policía llegó a mi cuarto de hospital. Al principio se portó muy duro, muy estricto. ‘¿De quién es ese seguro? ¿Dónde está el dueño de este seguro? ¿Inventaste el número? ¿Eres ilegal?’, me preguntó el policía de Lodi. No le contesté nada”, rememora.

La madre dice que las piernas le empezaron a temblar.

“Llegó el momento en que me sentí paralizada, llena de miedo. No me podía mover. El policía fue cambiando de tono, ablandando su postura. Me dijo que no había encontrado en sus sistemas que mi número de seguro social perteneciera a alguna persona y se fue”.

Todo este jaloneo por el número de seguro social agravó la situación emocional de este madre hispana.

“No solo mis hormonas estaban en revolución por el parto sino que yo ya estaba completamente en shock y confundida antes del interrogatorio. Los médicos me dieron la noticia de que mi hijo nació con problemas de salud que le afectarán durante toda su vida”, cuenta.

Su hijo nació en el Hospital Adventist Health Lodi Memorial el sábado 24 de febrero.

Fue al día siguiente, el domingo 25 de febrero, que se dio el interrogatorio de la empleada y de la policía de Lodi. El lunes 26 de febrero fue dada de alta.

Esta madre quien reside en la comunidad de Stockton, al norte de California aclara que su parto no fue gratis sino que cubierto por la cobertura médica de su esposo que es ciudadano estadounidense, y trabaja en una fábrica en Stockton.

“Yo soy indocumentada desde 2001. Mis tres hijos han nacido en el Norte de California. Tengo una petición de residencia pendiente que me hizo mi hermana en 2002. Mi esposo se acaba de hacer ciudadano estadounidense y estábamos en el proceso de hacer otra petición familiar para arreglar mi estatus en base a nuestro matrimonio cuando el parto se me adelantó y ya no pudimos someterla”, cuenta.

El incidente sufrido en el hospital la dejó con los nervios de punta. “Mi esposo y yo tenemos mucho miedo de que el hospital o la policía me hayan reportado a Migración, y vayan a venir a mi casa a arrestarme“, dice temerosa.

Esta madre todavía no puede creer que la empleada del hospital sabiendo que acababa de dar a luz y que su hijo nació con serios problemas de salud, no tuvieran un poco de humanidad y no le importara someterla a un interrogatorio policíaco sobre su número de seguro social.

“En otra ocasión, la empleada me llevó el acta de nacimiento de mi hijo para que la firmara. Yo tenía tanto miedo que fuera otra cosa que no la quise firmar. Le dije que mi esposo lo haría cuando llegara. Ella me hizo llamarle tres veces para preguntarle cuando iba a venir al hospital. Luego me preguntó que si estábamos casados? le dije que si. ¿Pero legalmente? insistió. Le respondí de nuevo que sí. Fue un acoso horrible”

La única razón por la que se explica el maltrato es porque hubo un cambio de administración en el hospital. “Tal vez los nuevos administradores no quieren a la comunidad hispana”, dice preocupada.

Alicia González, portavoz del Hospital Adventist Health Lodi Memorial de la ciudad de Lodi, al norte de California dijo que los números de seguro social por ley no son requeridos para brindar cuidado médico, y los pacientes son libres de declinar proveerlo. 

Sin embargo, aseveró “estamos obligados por las reglas finales de la Comisión Federal de Comercio (FTC) que requiere políticas y procedimientos razonables para detectar, prevenir y mitigar el robo de identidad, y reportar cualquier sospecha de robo de identidad a las policías locales”.

La portavoz dijo que cada paciente debe tener paz mental de que el Hospital Adventist Health Lodi Memorial está ahí para cuidar y servir a cada persona cuando ellos lo necesiten. “No echamos a nadie independientemente de sus antecedentes, idioma, religión, identidad sexual o estatus migratorio”, dijo.

Luis Magaña, activista comunitario de la región dijo que es muy preocupante la experiencia que vivió esta madre porque este hospital se encuentra ubicado en una comunidad con una población indocumentada muy alta, en su mayoría gente que trabaja en el campo.
“Lodi es una ciudad considerada racista con nuestra gente latina. Pero nunca lo hubiéramos esperado del hospital principal y casi el único de la ciudad. Hacemos a un llamado a las autoridades de ese hospital para que reconsideren sus políticas de atención a la comunidad hispana y no permitan que su personal nos maltrate y amenace”, enfatizó.

 

 

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