Estados Unidos 

Salvadoreños tratan de presionar para conseguir estatus definitivo con TPS

El salvadoreño José Luis Valle, viajó desde el norte de Nueva York a Washington DC este miércoles para acudir a una concentración para mostrar a los congresistas y senadores de Estados Unidos que inmigrantes como él merecen la oportunidad de conseguir la residencia permanente en Estados Unidos.

Valle y cuatro miembros de su familia amparados con el Estatus de Protección Temporal, TPS, desde el año 2001, se unieron por cuenta propia a un grupo de salvadoreños y hondureños en la ciudad de Glengood, cerca de la frontera con Canadá para hacer la ruta a Washington y plantar su postura frente al emblemático Capitolio.

“Perder este día de trabajo no es nada en comparación con lo más importante para nosotros que es esta lucha para protegernos y conservar el TPS, no solo para nosotros como salvadoreños, sino también los de otros países que están luchando para mantener nuestra familias acá con seguridad en nuestros trabajos”, comentó este compatriota mientras participaba de la concentración en una de las plazoletas aledañas a los recintos del legislativo federal.

Este salvadoreño confiesa que la situación dentro de la familia es de aflicción constante por la incertidumbre al no saber qué va pasar con el estatus legal para los salvadoreños, más que todo después de conocerse las notificaciones de cancelación del TPS para nicaragüenses y haitianos, y la puesta en revisión del mismo para los inmigrantes hondureños que gozan del beneficio desde el año 1999.

Si bien para este compatriota hay dosis de optimismo en que los legisladores estadounidenses encuentren una solución definitiva -con alguno de los proyectos que podrían surgir de cara a otorgarles una residencia permanente a beneficiarios del TPS y a los jóvenes amparados con el Programa de Acción Diferida, DACA; también, no deja de considerar que pudiera surgir un escenario adverso.

Ante esa disyuntiva reconoce que la preocupación va más allá al considerar que el problema arrastra a todo el núcleo familiar, con sus hijos ya nacidos en este país.

“Por eso estamos en esta lucha, como familia, luchando por nuestros hijos que están en este país… que si somos enviados a El Salvador tampoco vamos a tener allá oportunidades ni un buen futuro”, matiza Valle.

Osmán Uceda se desplazó desde el condado de Arlington, en Virginia, para asistir a la concentración; en su caso como inmigrante hondureño la decisión que depende del Departamento de Seguridad Nacional, DHS, que daría un veredicto en seis meses ya comienza a afectarle de hecho.

Su licencia de conducir vence el próximo mes, el Departamento de Motores y Vehículos de Virginia, DMV, exige que el solicitante de una renovación del permiso de conducir que está registrado como extranjero presente evidencias de que goza del aval del gobierno federal para residir en Estados Unidos.

Uceda, agrega que todavía faltan cinco meses para que DHS anuncie su decisión, su tarjeta de TPS también está a punto de expirar, y sin un proceso de reinscripción abierto para continuar con el TPS es claro que las autoridades de Virginia le denegarían la petición de refrendar su licencia.

“Ya con eso me quedo varado, porque yo necesito desplazarme largas distancias para ir al trabajo. Imagínese son 22 años viviendo aquí sin tener ningún problema con la policía ni nada, y ahora solo esperando a ver que pasa”, comenta Uceda.

La salvadoreña Nena Oviedo ha encontrado otras formas para un involucramiento pro activo en defensa del TPS. Se unió este año a la organización pro inmigrantes Casa de Maryland, desde la cual se gestan movilizaciones como la de este miércoles, pero también donde se activan instrumentos de cabildeo dentro del Congreso.

“Es importante ver esta cantidad de gente que ha acudido al llamado para pedir que se resuelve la situación del TPS y de los jóvenes que fueron beneficiados por el presidente (Barack) Obama, pero no menos importante es acercarse a congresistas y senadores porque son ellos los que tienen la decisión”, opina esta salvadoreña que reside en Maryland.

Entre lunes y martes se sumó a un grupos de activistas que visitaron las oficinas de legisladores tanto de la Casa de Representantes como del Senado, le alegra saber que hay demócratas y también republicanos que entienden la difícil situación de estos grupos de inmigrantes, que de no haber una solución pasarían de un estatus legal al limbo migratorio.

Para el dirigente sindical salvadoreño Jaime Contreras, involucrado en el movimiento para presionar porque haya una solución definitiva con un paso a la residencia permanente para la clase TPS y los jóvenes amparados con DACA, el gobierno estadounidense con sus legisladores caerán en la cuenta que para el crecimiento que proyecta el país necesita mano de obra calificada como los trabajadores de la construcción, donde se agrupan miles de beneficiarios del TPS.

El sindicato del que Contreras es vicepresidente tiene afiliados en 10 estados de la costa este y de esos trabajadores, la mayoría por lo menos en el Área Metropolitana de Washington, son salvadoreños, y uno de cada cinco trabajadores son beneficiarios del TPS, comenta.

Contreras cree que las propuestas para discusión, una de estas del despacho del senador de Maryland, Chris Van Hollen, tienen esperanza si se toman en cuenta estas variables, que son puestas en consideración por legisladores moderados del partido republicano que entienden la situación no solo de los jóvenes soñadores sino también de los beneficiarios del TPS.

Para hacer presión, el miércoles dirigentes del movimiento pro imigrante desafiaron a la policía del Capitolio para ser arrestados como un acto de desobediencia civil, una herramienta que han utilizado a lo largo de muchos años para exigir ser escuchados.

Related posts

Leave a Comment