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ZONAMACO 2018: Lucía Pizzani cautivó con sus formas orgánicas

La artista venezolana presentó su obra en México, en el marco de la feria de arte contemporáneo más importante de América Latina y el mundo, con el apoyo de Cecilia Bruson Projects y Arts Connection Foundation

Con una propuesta híbrida de escultura, performance y fotografía, la artista venezolana Lucía Pizzani se lució en la edición 15 de ‘Zona Maco, México Arte Contemporáneo’, realizada desde el 7 y hasta el domingo 11 de febrero de 2018; logrando una narrativa que evoca lo corpóreo y el género, al punto de revalorizar los materiales, dentro de la heterogeneidad del arte contemporáneo.

Transformación y metamorfosis son los temas recurrentes en el trabajo de Lucía Pizzani. La serie ‘Límbica’ cautivó por el uso de la terracota, transformándola en pliegues curvilíneos, por su color carne y su corporalidad. “Es un discurso que surge de los materiales y del tratamiento que el artista les da”, indicó Kiki Mazzucchelli, curadora invitada a cargo del montaje del espacio que recibió a Pizzani, ZONAMACO SUR. Su presencia ha sido posible gracias al esfuerzo conjunto entre su galería Cecilia Bruson Projects y Arts Connection Foundation,institución con sede en Estados Unidos y dedicada a promover el arte latinoamericano.

En estas terracotas orgánicas destacan las superficies texturizadas, cuyos patrones se hacen eco de las texturas de la piel y una mezcla entre lo animal y lo textil, logrando transformar el material, prácticamente una alquimia de género. “En el caso de Pizzani, a la carga histórica que lleva intrínseco el uso milenario de la terracota y de sus técnicas de cocción, la artista añade una carga de feminismo”, destacó Mazzucchelli.

Las esculturas estuvieron acompañadas por la serie de fotografías ‘Pieles’, profundizando la ambigüedad al yuxtaponer las esculturas y la piel de la artista. Las líneas entre estas dos se van borrando y las esculturas se reincorporan al cuerpo. Sin embargo, a pesar de la mezcla e intención de casi fundir ambos materiales su contraste es clave para la artista. “Mientras la Terracota es un material duradero del cual se conservan piezas milenarias, la carne y el cuerpo son perecederos. La cualidad de permanencia de las esculturas contrasta con la de impermanencia del cuerpo”, explicó la artista.

Y la segunda serie de fotografías titulada ‘Sagrarios’, muestra el cuerpo femenino como vehículo y recipiente. Aquí, utilizando el método del siglo 19 de Colodión Húmedo, Pizzani ha construido imágenes con telas africanas, cuyos patrones vegetales basados en la repetición constituyen formas orgánicas primarias. “Estas especies semillas o capullos han sido ensamblados como pequeños altares, sagrados y paganos a la vez”, dijo.

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