Con el fin de eliminar un déficit de $54,300 millones de dólares en un año, el gobierno de California tendrá que aplicar fuertes recortes al gasto en las escuelas públicas, los servicios de salud y otros servicios adicionales, informó el gobernador Gavin Newsom.

Al presentar su proyecto de presupuesto de $203,300 millones de dólares para el año fiscal 2020-21, con $19,000 millones menos que su propuesta inicial de enero debido a los estragos económicos de la pandemia de COVID-19, el gobernador advirtió que dependiendo de los ingresos es posible que a final de año se necesiten más recortes.

Con más de 4 millones de solicitudes de auxilio por desempleo presentadas desde mediados de marzo, la tasa de desempleo se proyecta a 18 % para el año y además se calcula una caída de $41,000 millones de dólares en ingresos en comparación con la propuesta de enero.

Los subsidios por desempleo para el período 2020-21 se calculan en $43,800 millones de dólares, un monto 650 % más alto que los $5,800 millones inicialmente contemplados en el presupuesto de enero.

Con la disminución de los ingresos más la demanda incrementada de servicios de seguridad social, el déficit alcanza los $54,300 millones de dólares, “que es más de tres veces los $16,000 millones” de dólares el fondo de reserva para tiempos de escasez.

La propuesta busca utilizar los $16,000 millones de dólares de reserva en los próximos tres años y con dineros de otros fondos completar $8,800 millones de reserva aplicados al periodo 2020-21.

Newsom igualmente propuso una reducción de 10 % en los salarios de todos los trabajadores estatales a partir del 1 de julio y, en caso de no lograrse un acuerdo con los sindicatos, aplicar a cambio licencias no remuneradas para el personal.

Según la propuesta, California espera una disminución de más de $31,000 millones en ingresos por impuestos en el próximo año fiscal, así como una reducción de $9,700 millones de dólares en el presente presupuesto que cierra en junio.