15 personas de un albergue para recibir migrantes deportados de Estados Unidos, en Tamaulipas, México, dieron positivo a COVID19, por lo que el este fue cerrado, informó Sergio Martín, coordinador general de Médicos Sin Fronteras (MSF).

Según Sergio Martín, las deportaciones no se han detenido, y los migrantes no reciben una revisión médica, además de solo la toma de temperatura, informó en una entrevista.

«Son carne de cañón para la delincuencia, sobretodo en una zona como Tamaulipas. Como la atención está desviada con la epidemia, la violencia sigue, la violencia sexual, los secuestros continúan y el sufrimiento de estas personas es aún más invisible, añadiendo la vulneración de sus derechos», expresó el coordinador de MSF.

Entre marzo y los primero quince días de abril, seis mil 500 guatemaltecos, cinco mil hondureños y 600 salvadoreños fueron retornados a sus países por Estados Unidos y México, según cifras del MSF.