Greyhound, la compañía de autobuses más grande de Estados Unidos, anunció que dejará de permitir que los agentes de la Patrulla Fronteriza suban a sus vehículos para hacer redadas de inmigración.

La compañía hizo el anuncio una semana después de que The Associated Press reportara sobre un memorándum filtrado de la Patrulla Fronteriza que confirmaba que los agentes no pueden abordar autobuses privados sin el consentimiento de la compañía.

Greyhound había insistido previamente en que, aunque no le gustaban los controles de inmigración, no tenía otra opción que permitirlos bajo la ley federal.

En un comunicado enviado por correo electrónico, la compañía dijo que notificaría al Departamento de Seguridad Nacional que no consiente registros injustificados en sus autobuses ni en áreas de terminales que no están abiertas al público en general.

Agregó que proporcionaría a sus conductores y empleados de estaciones de autobuses capacitaciones actualizadas sobre la nueva política y que colocaría rótulos en todos sus autobuses que indicaran que no consentía las búsquedas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here