Austin tiene miles de residentes que conforman la Juventud con Oportunidad, jóvenes de entre 16 y 24 años de edad que no están en la escuela ni formando parte de la fuerza laboral, quienes han abandonado la escuela secundaria por lo que tienen más probabilidades de vivir en condiciones de pobreza, ser una carga para los recursos públicos, ser encarcelados o tener hijos en la adolescencia. Los hijos de los desertores escolares tienen más probabilidades de desertar también de la escuela, perpetuando una cadena generacional de pobreza.

La presidenta de la junta de Texas First Education, la organización sin fines de lucro con sede en Texas que abre el programa Learn4Life-Austin, Kenya Jackson, dijo: «Agradecemos la confianza expresada por los miembros de la Junta de Educación Estatal de Texas en nuestra capacidad para volver a incorporar a los estudiantes de Austin. Nos complace traer a Texas un modelo de educación probado».

Durante 20 años, Learn4Life ha asumido el compromiso de romper el círculo del abandono escolar mediante la creación de aulas individuales para los estudiantes en riesgo que han tenido dificultades en las escuelas tradicionales o que se han atrasado tanto que no podrán graduarse con su clase. A través de un modelo de enseñanza personalizada, los alumnos reciben apoyo individual, un programa flexible, servicios de integración y capacitación laboral, todo con prácticas basadas en la consideración de situaciones traumáticas.

Muchos de sus 49,000 estudiantes en riesgo en California, Michigan y Ohio han sufrido traumas tales como hogares sustitutos, falta de vivienda, hambre, abusos, maltrato escolar, enfermedades, refugio por causas políticas o religiosas, y hasta tráfico de personas. 

Un 80 por ciento tienen bajos ingresos, en muchos casos cursan embarazos o son padres adolescentes, y la mayoría se inscribe después de haber abandonado los estudios, con atrasos de más de un año en los estudios regulares. 

Learn4Life tiene éxito con el 90% de sus estudiantes, haciendo que retomen su educación, ayudándolos a graduarse y preparándolos para una vida más allá de la escuela secundaria, con capacitación y ubicación laboral. Prácticamente la mitad se inscribe en educación post secundaria tras graduarse en Learn4Life.

Volver a poner a los estudiantes en la escuela significa volver a poner dinero en el estado. En vez de generar un drenaje de por vida en los recursos públicos, los miles de desertores escolares salvados progresan para convertirse en miembros productivos y que aportan a la sociedad. Cada desertor que logra su diploma tiene seis veces más probabilidades de votar; un 67 por ciento menos posibilidades de estar desempleado y ocho veces menos probabilidades de ser encarcelado. 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here