Todos los estados de Estados Unidos han comenzado a reabrir sus economías, Connecticut, el último que faltaba, dio inicio con sus nuevas medidas hoy y completó el listado de las 50 entidades, ya que dejó de estar en vigor la orden de permanecer en los hogares y permite la apertura de tiendas y restaurantes.

Si bien Washington DC todavía mantiene en marcha una orden similar hasta el 8 de junio, la capital estadounidense no pertenece a ningún estado.

En abril, el gobierno estadounidense publicó pautas para encarar la reapertura por fases que incluían criterios para que los estados individualmente cumplieran antes de retomar la normalidad, incluida una trayectoria descendente de nuevos casos durante un periodo de 14 días.

Los gobernadores avanzaron a diferentes velocidades. Algunos, como Georgia y Texas, optaron por una reapertura abrupta, mientras que otros como Nueva York, California y Pensilvania permitieron un desconfinamiento únicamente en las zonas menos afectadas y donde ya se registra un claro descenso en la curva de contagios.

No obstante, funcionarios de salud pública de algunos estados están siendo acusados de alterar las estadísticas sobre las infecciones de coronavirus e incluso de recurrir a artimañas para hacer que las cosas parezcan mejor de lo que están.

El balance provisional de fallecidos, más de 91,845, sigue por debajo de las estimaciones iniciales de la Casa Blanca, que proyectó en el mejor de los casos entre 100.000 y 240.000 muertes, desde entonces, el presidente ha aumentado su pronóstico en varias ocasiones hasta reconocer en su cálculo más reciente que la cifra final probablemente estará entre 100.000 y 110.000 muertos.