Casi 3,2 millones de personas solicitaron el subsidio por desempleo en Estados Unidos durante la semana pasada, con lo que suman más de 33,5 millones de trabajadores los que iniciaron esos trámites en las últimas siete semanas, el Departamento de Trabajo.

Las solicitudes semanales de prestaciones por desempleo alcanzaron un pico de 6,86 millones en la última semana de marzo y han ido disminuyendo gradualmente, mientras continúa el impacto económico de la pandemia de COVID-19 en la economía.

El total de más de 33 millones sólo es comparable a la Gran Depresión de hace 90 años y hay dudas sobre qué porcentaje podrá recuperar su puesto cuando se reanude la actividad económica: expertos advierten que solo un 40% retomaría su antiguo empleo, ya que muchas empresas quebrarían y otras no retomarían el nivel previo a la crisis.

La cifra acumulada en seis semanas equivale al 22% de la población en edad de trabajar. El promedio de solicitudes en cuatro semanas, que compensa las variaciones semanales, bajó a 4,17 millones en la semana que concluyó el 2 de mayo, comparado con los 5,03 millones de media de la semana anterior.

El informe del gobierno señala que los mayores incrementos en los pedidos de las prestaciones por desempleo ocurrieron en los Estados de California, Texas, Georgia y Nueva York.