El desempleo en Estados Unidos registró el mayor salto de su historia por la pandemia de COVID19 en abril, con la perdida de 20,5 millones de empleos. El Departamento de Trabajo informó este viernes que el 14,7% de la fuerza laboral está desocupada, 10 puntos más que en marzo, cuando se había reportado un 4,4%.

Estados Unidos registró 3,2 millones de nuevas solicitudes de beneficios por desempleo durante la semana del 26 de abril al 2 de mayo. Esas cifras elevan a 33,5 millones el número de solicitudes presentadas desde mediados de marzo, cuando la crisis sanitaria obligó a las empresas a cerrar sus puertas y más de 94% de la población fue llamada a confinarse para detener la propagación del virus.

Los beneficios para personas sin empleo se han extendido temporalmente a trabajadores que anteriormente no podían reclamarlos, como los independientes. El pico de pedidos se alcanzó a fines de marzo, con 6,8 millones de nuevos desempleados en una semana. Desde entonces, la baja en las solicitudes ha sido muy lenta, y el tiempo en que se registraban 200.000 o 250.000 nuevos demandantes cada semana parece estar muy lejos.

En comparación, se perdieron 8,6 millones de empleos durante los dos años de la crisis financiera mundial que comenzó en 2008. Por lo tanto, la Gran Recesión de 2009 ya no es el punto de referencia, sino la Gran Depresión de la década de 1930.

El desempleo empieza a acercarse al récord histórico, que fue del 24,9% en 1933, en el peor momento de la crisis económica mundial más severa de la era moderna. Pero ni siquiera en ese contexto se había producido un cambio tan brusco.