aprendizaje
Por Ada Guardado
Psicóloga del Centro de Atención Integral a la Familia – CAIF – de FUSALMO

El proceso educativo no es exclusivo de la escuela, debe involucrar de manera activa a toda la comunidad y, en particular, a las familias de las niñas y los niños de cada centro escolar. Los docentes son los responsables de que sus estudiantes comprendan los contenidos de las diferentes materias que imparten y, los padres y madres de familia, complementan este contenido con apoyo, motivación y acompañamiento.

En la actualidad, hemos sido testigos de los cambios producidos por la pandemia del coronavirus y la cuarentena impuesta para prevenir los contagios; así, desde marzo de este año, la forma en la que el maestro conducía el proceso de aprendizaje cambió de manera drástica, ya que la niñez ya no va a sus centros escolares a aprender; sino que ahora se quedan en casa y desde allí, continúan sus clases de manera virtual. Las mamás y los papás por su parte, están poniendo lo mejor de sí, con una ración de paciencia muchas veces limitada, varios problemas en mente y, en la mayoría de los casos, sin contar con formación pedagógica, únicamente una firme convicción de que quieren lo mejor para sus hijos e hijas. De esta manera las familias se encuentran con el reto de acompañar a sus hijos en la realización de las actividades escolares para garantizar que sigan aprendiendo. Algunas estrategias que están ayudando a muchos padres y madres a cumplir con su tarea de apoyar a la formación académica de sus hijos son las siguientes:

  • Ver este desafío como una oportunidad de acercarse más a los hijos mientras aprenden juntos; actualmente hay muchas herramientas disponibles en la red que pueden descubrir para facilitar las tareas. Así, mientras aprenden, se están fortaleciendo vínculos de amor, confianza y comunicación entre padres e hijos.
  • Algo importante de destacar y que puede bajar los niveles de ansiedad de padres y madres, es el hecho de que no tienen que saberlo todo para ayudar a sus hijos, es aceptable que hay temas que no manejan y está bien, lo importante en este caso es que estén disponibles para acompañarlos, y que sus hijos sepan que, si necesitan apoyo, no los dejarán solos.
  • Ayudar a sus hijos a organizarse con su tiempo. Los niños muchas veces, y especialmente los más pequeños, no han desarrollado esta habilidad y si los padres les enseñan a crear un horario, limitan el tiempo de uso de televisor, celular o tabletas, dividen las tareas grandes en asignaciones más pequeñas, crean rutinas, entra otras, estarán facilitando el proceso para que cumplan sus asignaciones, y a la vez, estarán desarrollando niños más seguros.
  • Recurrir a los docentes siempre es una opción aceptable, ellos están disponibles para orientar a sus estudiantes, por lo tanto, apoyarse en ellos también facilitará el proceso; asimismo, apoyarse en otros padres y madres de familia o compañeros de clases cuando no se termina de comprender qué es lo que se les ha solicitado, está funcionando. De esta manera, los niños también aprenderán a pedir ayuda cuando la necesitan.

Las anteriores son solo algunas opciones que pueden facilitar a las familias llevar a cabo el proceso de aprendizaje de sus hijos e hijas aprovechando que están en casa y cuentan con el tiempo de acompañarlos. Diversos estudios señalan que cuando las familias están presentes en el proceso de aprendizaje de sus hijos, los logros alcanzados se ven influidos de manera positiva, evidenciando que el involucramiento e interés de las familias en las actividades de sus hijas e hijos permite la mejora de sus aprendizajes. Por lo tanto, aprovechar este tiempo de cuarentena en el apoyo y acompañamiento de los hijos e hijas, traerá resultados positivos.