Un nuevo informe elaborado por anestesistas pediátricos, especialistas en enfermedades infecciosas y pediatras del Children’s Hospital at Montefiore (CHAM) y del Albert Einstein College of Medicine describe las características y resultados clínicos de niños hospitalizados con COVID-19 durante los primeros días de la pandemia.

Los investigadores determinaron que los niños que requirieron cuidados intensivos tuvieron niveles más altos de inflamación y necesitaron más soporte respiratorio en relación con los niños tratados en una unidad de medicina general. De los niños atendidos en la UCCP casi el 80% presentó Síndrome de Dificultad Respiratoria Aguda (SDRA) –que suele afectar a adultos con síntomas graves de COVID-19– y casi el 50% fueron conectados a un respirador. Como promedio, los niños ingresados en la UCCP permanecieron en el hospital cuatro días más que los niños ingresados en la unidad general.

Nueva enfermedad relacionada al COVID-19 que afecta a niños

Los investigadores también determinaron que más de la mitad de los niños no tuvo ningún contacto conocido con individuos que hubieran dado positivo en el test del COVID. Esto quizá refleje que el virus se propague a través de personas asintomáticas y que el COVID-19 sea más frecuente en comunidades con altas densidades de población.

«Por fortuna la mayoría de los niños con COVID-19 progresan bien y, de hecho, algunos ni siquiera llegan a presentar síntomas; pero esta investigación nos recuerda que los niños no son inmunes a este virus y que algunos incluso requieren niveles de atención más intensivos», comenta el autor principal del estudio Shivanand S. Medar, MD, FAAP., especialista en Cuidados Intensivos Cardíacos en CHAM y Profesor Adjunto de Pediatría en Einstein.