Muchos de los municipios de México que fueron autorizados a retomar sus actividades, decidieron no hacerlo por el temor que eso conlleve contagios con el COVID19.

“Le informamos que esta comunidad mantendrá y en su caso reforzará las medidas preventivas para evitar contagios”, anunciaban las autoridades de Ixtlán de Juárez, una de las localidades de la sierra norte de Oaxaca, en el sur del país, donde se acumulan decenas de enclaves sin personas infectadas.

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador dio luz verde a más de 300 municipios para reanudar las actividades no esenciales y las clases, pero la mayoría de los líderes locales optaron por mantener las medidas de distanciamiento social para evitar la propagación del coronavirus.

Sin embargo, aunque la autorización federal está sobre la mesa, en la mayoría de los lugares afectados no habrá reapertura aún.

El gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, anuncio que las medidas de aislamiento social permanecerán en los 213 municipios de su estado que recibieron luz verde federal, y que ninguna escuela, ni las de las zonas con cero contagios, será reabierta hasta junio.

Situaciones parecidas tienen otros lugares autorizados para abrir, pueblos rurales y aislados con malas comunicaciones y servicios.

Detrás de Oaxaca, Jalisco tenía 23 municipios que podían retornar a sus actividades, seguido por Sonora (16), Puebla (13) y Guerrero (10), pero la reacción de la mayoría de las autoridades locales o estatales ha sido la misma: las medidas preventivas continuarán y no habrá vuelta a clases.

México comenzó las medidas de aislamiento social en marzo y la semana pasada, cuando el país entraba en el pico de la pandemia, el presidente lanzó el plan de reapertura mediante un sistema en fases representado por un semáforo de cuatro colores, en el que rojo es para lugares que deben mantener las medidas de distanciamiento actuales; el naranja las flexibiliza; el amarillo permite actividades al aire libre y algunas otras con precaución, y el verde indica la vuelta a la normalidad, con el regreso a clases incluido.

Al margen de los municipios autorizados, el resto del país iniciaría la vuelta a la normalidad el 1 de junio.

El gobierno federal ha insistido en que esas son directrices generales y que cada estado podría ajustarlas.