Aproximadamente del 3 al 5 % de los niños con una tía o un tío con trastorno del espectro autista (TEA) también se puede esperar que tengan TEA, en comparación con aproximadamente el 1,5 % de los niños en la población general, según un estudio financiado por los Institutos Nacionales de Salud.

Concluyeron que un niño cuya madre tiene un hermano con TEA no tiene muchas más probabilidades de verse afectado, en comparación con un niño cuyo padre tiene un hermano con TEA. Las conclusiones ponen en duda el efecto protector femenino, una teoría que indica que las mujeres tienen un índice más bajo de TEA que los hombres porque tienen una mayor tolerancia a los factores de riesgo de TEA.

El TEA es un trastorno complejo neurológico y del desarrollo que comienza en los primeros años de vida y afecta la forma en que una persona actúa, aprende e interactúa con otras personas. Estudios previos han concluido que aproximadamente 3 veces más hombres que mujeres tienen TEA. Se desconocen las razones de la diferencia.

En el estudio actual, los investigadores analizaron datos de registros nacionales suecos de nacimientos y relaciones familiares. Los niños nacieron entre 2003 y 2012. Aproximadamente 13 000 niños fueron diagnosticados con TEA, aproximadamente el 1,5 % del total. Los hijos de madres con uno o más hermanos con TEA eran tres veces más propensos a tener TEA que los niños de la población general. Los hijos de padres con uno o más hermanos con TEA tenían el doble de probabilidades de padecer TEA que los niños de la población general, un índice que no difería significativamente de la de los niños cuyas madres tenían un hermano con TEA.

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Esta conclusión desafía la existencia de un efecto protector femenino, explicó el Dr. Constantino, porque si tal efecto existiera, se podría esperar que los hijos de madres con un hermano con TEA tuvieran un riesgo hasta 30 % mayor de TEA. Del mismo modo, los investigadores no encontraron un aumento estadísticamente significativo en el riesgo de TEA para los niños cuyos tíos tienen TEA, en comparación con los niños cuyas tías tienen la enfermedad.