Tanzania ha despedido al jefe del Laboratorio Nacional de Salud, Nyambura Moreni, luego que el presidente John Magufuli pusiera en dudas la efectividad de los test utilizados para detectar el COVID19.

El mandatario reveló que de manera secreta se mandaron al laboratorio muestras de animales, frutas y aceite de máquina como si fueran de personas, y tras las pruebas una papaya, una codorniz y una cabra dieron positivo.

El presidente llamó a investigar el funcionamiento del laboratorio acusándolo de «juego sucio» y puso en duda los datos oficiales sobre la pandemia en el país.

Enseguida se formó un comité de 10 personas que investigarán el trabajo del laboratorio. «Tanto el equipamiento, como personas pueden estar involucrados, también es probable que haya habido sabotaje», dijo Magufuli durante una transmisión en vivo.

Magufuli despidió también al jefe del Departamento de Almacenes Médicos, responsable por la distribución del equipamiento a los hospitales, sin explicar la razón.

Hasta ahora el país africano registra 480 casos de COVID19 y 16 muertes, informa la Universidad de Johns Hopkins. Los colegios y universidades permanecen cerrados, pero las tiendas, iglesias y el transporte público siguen funcionando de manera habitual.