La Organización Internacional de Embajadores por la Paz y el Desarrollo (OIEPD) ha venido defendiendo la necesidad de una cumbre entre Estados Unidos, China y Rusia como una iniciativa estratégica para contribuir a poner fin a la guerra en Ucrania, avanzar hacia el desarme nuclear y construir un nuevo entendimiento en favor de la paz y la seguridad internacionales.
El embajador José Manuel Castillo Betances presidente de la OIEPD manifestó que ha llegado la hora de la paz en Ucrania. Explicó que las recientes declaraciones del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien manifestó en una entrevista con Fox News su disposición a congelar las actuales líneas del frente como punto de partida para poner fin a la guerra, abren una oportunidad que la diplomacia internacional debe explorar con responsabilidad.
El diplomático calificó de alentadora la posición de Zelynsky al ser preguntado si aceptaría detener las hostilidades manteniendo Ucrania el control de al menos el 75% de su territorio, Zelenski respondió afirmativamente, aunque insistió en la necesidad de garantías de seguridad.
El embajador Castillo Betances indica que dicha declaración, recogida por la agencia EFE y otros medios internacionales el 21 de octubre de 2026, no constituye un acuerdo de paz ni implica el reconocimiento jurídico de las anexiones rusas, pero sí representa una señal favorable al diálogo.
Ante esta coyuntura, la OIEPD considera necesario impulsar una Cumbre por la Paz entre Estados Unidos, China y Rusia, aprovechando la posibilidad de un encuentro entre sus respectivos mandatarios durante la reunión de líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), prevista para noviembre en China. El presidente estadounidense, Donald Trump, expresó su disposición a celebrar conversaciones con Xi Jinping y Vladímir Putin, inicialmente orientadas al control de armamentos y al desarme nuclear. Asimismo, el Kremlin ha señalado la posibilidad de reanudar las negociaciones sobre Ucrania con mediación estadounidense.
Castillo Betances indicó que, aunque la celebración de una cumbre trilateral no está confirmada definitivamente, estas señales diplomáticas justifican explorar un proceso que permita detener las hostilidades, establecer garantías de seguridad y avanzar hacia una solución negociada, con la participación indispensable de Ucrania y atendiendo también las preocupaciones de seguridad
de la Federación de Rusia.
El embajador además planteó que el desarme nuclear debe ocupar un lugar
central en esa agenda. Estados Unidos, Rusia y China tienen una responsabilidad
extraordinaria en la prevención de una catástrofe nuclear y en la construcción de
mecanismos eficaces de control de armamentos. Señaló que la expiración del
tratado Nuevo START entre Washington y Moscú ha reforzado la necesidad de
negociar nuevos compromisos de limitación de arsenales, reducción de riesgos y
prevención de errores de cálculo.
Resaltó que dicha cumbre habrá de tomar en cuenta la apreciación de
China que sostiene que sus capacidades nucleares no son equivalentes a las de
Estados Unidos y Rusia y cuestiona la incorporación inmediata a negociaciones
trilaterales en condiciones que considera desiguales. Por ello, la cumbre debería
explorar un proceso gradual y verificable que tenga en cuenta las diferencias entre
los arsenales, sin renunciar al objetivo de reducir las amenazas nucleares.
La paz mundial no puede descansar indefinidamente en la amenaza de
destrucción mutua; requiere acuerdos concretos, confianza recíproca y voluntad
política, sentenció el diplomático dominicano.
Finalmente, el experimentado diplomático presidente de la OIEPD, indicó
que una negociación realista no exige que estas potencias abandonen sus
intereses nacionales, sino que identifiquen aquellos ámbitos en los que la
cooperación produzca beneficios compartidos: el control de armas nucleares, la
prevención de conflictos, la estabilidad económica y el fortalecimiento de la
seguridad internacional.

