Día a Día News
ElSalvador–La Universidad de El Salvador (UES) incorporará nueva tecnología donada por el Gobierno de Japón para ampliar el monitoreo y estudio de la actividad sísmica frente a las costas salvadoreñas.
Los equipos fueron entregados mediante la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), como parte del proyecto SATREPS-Tsunamis, desarrollado con participación de instituciones de El Salvador, México y Japón.

La iniciativa busca analizar la actividad sísmica en la zona de subducción ubicada frente al litoral salvadoreño, donde interactúan las placas tectónicas de Cocos y del Caribe. La información obtenida permitirá estudiar movimientos de la corteza terrestre, microterremotos y posibles escenarios relacionados con terremotos y tsunamis.
La UES aclaró que la tecnología no permitirá predecir terremotos. Su finalidad será generar información científica que contribuya a comprender mejor el comportamiento de la corteza terrestre y fortalecer las acciones de reducción del riesgo.
Entre los equipos recibidos se encuentran geófonos Atoms MCSEIS-AT, diseñados para registrar pequeñas vibraciones del terreno, y receptores GNSS capaces de detectar desplazamientos mínimos de la superficie terrestre.
El proyecto también utilizará un sistema de detección acústica distribuida, conocido como DAS, que aprovechará 52 kilómetros de fibra óptica para identificar vibraciones a lo largo de su recorrido.
La fibra será facilitada por la Empresa Transmisora de El Salvador (ETESAL), cuyos cables de guarda instalados en las torres de transmisión contienen hilos de fibra óptica utilizados habitualmente para las comunicaciones entre subestaciones.
Otro de los componentes centrales será la colocación de seis observadores de fondo marino, conocidos como OBS, en la zona de subducción.
La UES prevé realizar la primera campaña oceanográfica en abril de 2027, con apoyo de la Marina Nacional. Los dispositivos serán instalados aproximadamente a 140 kilómetros de la costa de Acajutla y a una profundidad de entre cinco y seis kilómetros.
Los sensores permanecerán anclados en el lecho marino durante un año. Debido a la profundidad, no transmitirán información en tiempo real. Una segunda expedición permitirá recuperar los equipos y extraer los datos registrados durante ese período.
De acuerdo con la UES, los instrumentos permitirán analizar fenómenos como microterremotos y el denominado deslizamiento lento de la corteza terrestre.
La información recopilada será almacenada y procesada en una unidad especializada que funcionará en un nuevo centro de datos de la Universidad de El Salvador.
El sistema trabajará de manera permanente y estará articulado con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), con el propósito de generar información científica sobre la actividad sísmica y aportar elementos para la gestión del riesgo.
El rector de la UES, Juan Rosa Quintanilla, destacó que el proyecto representa un avance para la investigación sísmica en el país y señaló que los equipos estarán disponibles para generar conocimiento de utilidad nacional.
Por su parte, el consejero de la Embajada de Japón, Shinji Maeda, destacó la experiencia de ese país en materia de prevención y gestión de riesgos ante terremotos y tsunamis.
Con esta cooperación, la UES busca ampliar la capacidad científica de El Salvador para estudiar la actividad tectónica frente a sus costas y mejorar el conocimiento disponible para la prevención ante futuros eventos sísmicos.
