Mar. Jul 23rd, 2024
created by Polish

El Real Madrid logra su undécima clasificación a semifinales en 13 temporadas y el Milán vuelve a semifinales 16 años después.

El Real Madrid se clasificó para unas nuevas semifinales en su historial de la Liga de Campeones después de dejar en el camino este martes al Chelsea inglés, al que volvió a derrotar por 0-2 en Stamford Bridge en un partido que supo manejar apoyado en su experiencia y con protagonismo para Rodrygo Goes y Thibaut Courtois.

El actual campeón salió airoso de su visita a Londres donde pasó momentos de apuros ante un rival que demostró las razones de su mala campaña, sobre todo a nivel ofensivo. Aún así, gozó de buenas ocasiones, sobre todo una al filo del descanso que se encargó de abortar el portero belga.

En la segunda parte, cuando más apretaban los locales, el equipo madridista encontró los espacios para que Rodrygo, mejor que un desafinado Vinicius Jr, sentenciase con el primero de sus dos goles, con los que ya suma 15 en esta competición. A partir de ahí, todo fue más sencillo para los de Carlo Ancelotti, a dos partidos de una nueva final por tercera campaña consecutiva y por trigesimosegunda ocasión en su historia. 

El Chelsea quiso ‘engañar’ con su once y disfrazó una aparente línea de tres centrales, con sólo dos, volcando a Fofana al lado derecho pese a la amenaza de Vinicius Jr para meter a Reece James más arriba. El inglés y N’Golo Kanté, también muy adelantado en la presión, fueron los principales quebraderos de cabeza para el Real Madrid donde Camavinga sufrió en el lateral por donde aparecían muchos rivales.

Los visitantes se refugiaron en la ‘manija’ de Kroos, que fue el que calmó la salida local con su habitual temple, pero les faltó más mordiente arriba, con Modric desacertado de inicio y con poco protagonismo de Benzema y ‘Vini’. Pese a ello, el primer gran susto fue ‘blue’ con un balón que le cayó muy claro a Kanté dentro del área, pero que no supo ejecutar bien el francés para alivio de Courtois.

Poco a poco, con Valverde uniéndose en las labores en el medio al ‘8’, el campeón se fue asentando más y pudo gozar de buenas ocasiones con disparos de Rodrygo, que se estrelló en el palo, por fuera, de Modric, bien repelido por Kepa, y sobre todo una de Vinicius que no e empaló bien con todo a favor un gran centro del croata desde la derecha, por donde también hacían daño los visitantes.

Ancelotti tuvo que retocar su defensa en el descanso con la entrada de Rüdiger por los problemas físicos de Alaba. El Real Madrid no salió todo lo entonado que le exigió un Chelsea que salió más agresivo y que volvió a rozar el 1-0 con un disparo de Kanté casi en el área pequeña que se estrelló en Militao.

El conjunto madridista pasaba sus peores minutos, algo asediado, cuando encontró los espacios que le gustan. Cucurella saltó a la presión y dejó espacio a su espalda a un Rodrygo que superó también a un Chabolah que arriesgó demasiado y se plantó solo en el área. 

Su pase de la ‘muerte’ no lo pudo empujar Benzema, pero le cayó a Vinicius que tuvo la sangre fría para devolvérsela a su compatriota para poner pie y medio en las semifinales.

Los ‘blues’ se lanzaron decididamente a intentar recuperar lo antes posible sus opciones, pero demostraron sus problemas ofensivos de esta campaña, aunque Courtois metió una buena mano a Enzo Fernández. En otra contra, Benzema pudo sentenciar y Lampard se jugó el todo por el todo con la entrada de Joao Felix, Sterling y Mudryk, mientras que Ancelotti replicó con Tchouameni por el ‘9’.

Pese a poner más ‘pólvora’, el Chelsea no tuvo orden ni tampoco fue capaz de inquietar en exceso a Courtois. Vinicius pudo sentenciar, pero no era su noche, era la de Rodrygo, que firmó el doblete para ajusticiar al equipo inglés tras un ‘regalo’ de un Valverde aún más brillante en la segunda mitad.

El Milan aparta al Nápoles de su sueño en la Champions

El AC Milan se clasificó también  este martes para las semifinales de la Liga de Campeones gracias a su empate (1-1) en casa del Nápoles, haciendo bueno el 1-0 de la ida para así regresar 16 años después a la penúltima parada por el título, y al mismo tiempo truncando el sueño de un rival lastrado por la presión y las lesiones.

Un gol del delantero francés Olivier Giroud, al borde del descanso y tras un jugadón de su compañero Rafael Leão, dejó helado el Estadio Diego Armando Maradona en una noche que los locales ansiaban histórica para una dulce remontada y que, sin embargo, acabó tornando en completa amargura pese al gol de Victor Osimhen en las postrimerías del partido.

Avisó pronto el Nápoles, mediante una falta botada por Mário Rui con la zurda desde la frontal del área. Desviado el balón por la barrera, la jugada propició el primero de tres córners seguidos, diseñando un escenario similar al del arranque de la semana pasada en el Estadio Giuseppe Meazza.

La salida fulgurante del equipo napolitano continuó en el minuto 13 con un zurdazo de Matteo Politano que se marchó al lateral de la red. Mientras el georgiano Khvicha Kvaratskhelia empezaba a dar muestras de su calidad con la pelota a los pies, en su habitual rol escorado a la banda izquierda, en el resto del ataque local faltaba pólvora.

De hecho, a su rival le hizo falta poco para enseñar uñas y crearse en el 22′ la primera gran oportunidad de peligro. En una estirada arriba de los ‘rossoneri’, Leão se desmarcó hasta asomar por el balcón del área, controlando la pelota y siendo trastabillado por Mário Rui, que había calculado mal su carrera para achuchar al ariete portugués.

El árbitro polaco Szymon Marciniak decretó penalti, pero Giroud lo falló. Casi 11 años llevaba el atacante francés sin errar una pena máxima, pero esta vez se lo adivinó Alex Meret en el disparo a media altura. Aunque Giroud lamentó lo ocurrido, se recompuso y tuvo otra gran ocasión de gol escasos minutos más tarde, merced a un tiro de zurda que también repelió el guardameta del Nápoles.

Ambas oportunidades del ‘9’ milanista fueron el preludio del 0-1, que él mismo anotó. Un mal control de Tanguy Ndombélé en zona ofensiva acabó con el balón entre las botas de Leão, que salió raudo al galope. En esa carrera se deshizo del propio Ndombélé, de Giovanni Di Lorenzo y de Amir Rrahmani hasta ceder un pase ‘de la muerte’ a Giroud.

Al Milan le bastaba con no conceder espacios atrás, con replegarse sin sustos en el centro del campo y con ver pasar el cronómetro. Ni siquiera Kvaratskhelia hallaba resquicios entre los defensores rivales para amenazar. Hasta el minuto 63 no hubo sensación de agobio para los visitantes, debido a un despiste de Theo Hernández en un saque de esquina y que culminó Mathías Olivera con un cabezazo fuera.

Kvaratskhelia confirmó que no era su noche ante el portero rival Mike Maignan, que le detuvo el lanzamiento desde los 11 metros. En el tiempo añadido, Olivera la tuvo de cabeza en otro córner y exhibió falta de puntería nuevamente; Osimhen, en cambio, sí acertó luego con otro testarazo para poner el 1-1 definitivo.

El nigeriano, esquivo con la suerte casi todo el encuentro, remató un centro bombeado por Giacomo Raspadori con la zurda. Sin tiempo para más, y aunque Osimhen creía vagamente en el milagro, Marciniak pitó el final y confirmó el billete ‘rossonero’ para las semifinales de la Champions League después de 16 años.

Facebook Comments Box
Compartir esta nota
error: Contenido protegido