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ElSalvador–La Dirección General de Protección Civil ha atendido alrededor de 450 emergencias en el territorio nacional desde el domingo 20 de septiembre, cuando fue emitido el aviso por lluvias que permanece vigente hasta el viernes 25.
El director de Protección Civil, Luis Alonso Amaya, informó que entre los incidentes registrados figuran 23 árboles derribados o que cayeron sobre viviendas, así como 10 deslizamientos que requirieron trabajos de remoción de escombros.
De acuerdo con el funcionario, el Ministerio de Obras Públicas intervino en los puntos afectados y retiró materiales que provocaron obstrucciones temporales en 27 vías. También se reportó el desbordamiento de dos ríos, entre ellos el Sensunapán, en Acajutla.
Hasta la mañana de este miércoles, las autoridades indicaron que no se registraban personas lesionadas ni fallecidas a causa de los incidentes relacionados con las lluvias. Tampoco había personas trasladadas a albergues.
Protección Civil mantiene habilitados 180 albergues a escala nacional para atender posibles evacuaciones. Estos espacios cuentan con camas, alimentación y servicios destinados a las personas que eventualmente deban abandonar sus viviendas.
El aviso vigente está relacionado con la influencia de un campo depresionario, una baja presión y el acercamiento de la Zona de Convergencia Intertropical, condiciones que favorecen un incremento de las lluvias en distintos sectores del país.
Amaya explicó que el Sistema Nacional de Protección Civil realiza evaluaciones diarias para determinar si es necesario modificar el nivel de respuesta. Si las condiciones de riesgo aumentan, el aviso podría evolucionar a una advertencia y posteriormente a alguno de los niveles de alerta establecidos.
Las autoridades también reiteraron el llamado a no cruzar ríos o quebradas durante las tormentas y a conducir con precaución debido a la posibilidad de inundaciones, deslizamientos y pérdida de adherencia en las carreteras.
Además, Protección Civil recomendó evitar la poda o tala de árboles durante las lluvias, especialmente cerca de tendidos eléctricos, debido al riesgo de electrocución.
