Mar. Oct 13th, 2026

Día a Día News

Panamá–El sismo registrado el pasado viernes en la península de Azuero liberó energía acumulada durante aproximadamente un siglo en el sistema de fallas Azuero-Soná, según explicó Néstor Luque, director del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá. El movimiento dejó cerca de 30 personas con lesiones leves y daños en viviendas, centros educativos y otras instalaciones.

El terremoto alcanzó una magnitud de 7.5, de acuerdo con el instituto panameño, mientras que el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) lo situó en 7.7. Pese a la energía liberada, los especialistas advierten que no es posible descartar nuevos sismos de gran intensidad, debido a que estos fenómenos no pueden predecirse con certeza.

Luque señaló que la actividad registrada en el sistema de fallas de Azuero-Soná hace menos probable que se produzca otro terremoto de magnitud similar en esa misma zona, aunque aclaró que esta valoración no constituye una garantía de que no ocurran nuevos movimientos fuertes.

El especialista comparó el evento reciente con el terremoto de 1913, de magnitud 6.9, al considerar que ambos movimientos se encuentran en un rango comparable de energía liberada por el sistema de fallas.

Réplicas continúan tras el movimiento principal

Hasta la mañana del lunes, el Instituto de Geociencias contabilizaba alrededor de 350 réplicas, cuya frecuencia e intensidad habían disminuido progresivamente. Según Luque, estos movimientos pueden prolongarse durante días o incluso uno o dos meses, mientras el terreno se reajusta después del sismo principal.

Durante las primeras diez horas posteriores al terremoto se registraron réplicas cercanas a magnitud 6; posteriormente, la intensidad descendió a valores próximos a 5 y luego a un rango de entre 3 y 4.

El balance de daños incluye más de 1,280 viviendas, 619 centros escolares, más de 60 edificios gubernamentales, 44 iglesias, 24 centros de salud y 11 hoteles, además de carreteras, vías y puentes afectados. El terremoto no dejó víctimas mortales, según el reporte citado.

Aunque el epicentro se localizó en el suroeste del país, el movimiento también se sintió con fuerza en Ciudad de Panamá, donde no provocó daños graves. Sin embargo, Luque advirtió que las fallas geológicas próximas a la capital tienen capacidad para generar terremotos de magnitud cercana a 7, según investigaciones efectuadas durante la ampliación del Canal de Panamá.

El experto indicó que un sismo de esa intensidad podría comprometer estructuras antiguas, especialmente aquellas construidas hace más de tres o cuatro décadas, cuando comenzaban a incorporarse las normas de diseño estructural sismorresistente en el país.

Ante este escenario, el Gobierno panameño ordenó inspecciones en infraestructuras esenciales, entre ellas hospitales, escuelas, estadios y puentes, para evaluar sus condiciones y determinar si requieren obras de reforzamiento.

Panamá se encuentra sobre el bloque tectónico que lleva su nombre, una microplaca rodeada por las placas del Caribe, Cocos, Nazca y Sudamérica. Esta configuración mantiene al territorio expuesto a la actividad sísmica.

Luque insistió en la necesidad de ampliar los estudios sobre las fallas activas y las características de los suelos, así como de fortalecer las medidas preventivas para reducir la vulnerabilidad de las edificaciones ante futuros terremotos.

Facebook Comments Box
Compartir esta nota
error: Contenido protegido