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CostaRica–El complejo penitenciario tiene una capacidad proyectada para 5,100 internos y cuenta con sistemas de videovigilancia y controles de seguridad. Las autoridades esperan reducir la sobrepoblación carcelaria con su puesta en funcionamiento.

Costa Rica comenzó el traslado de privados de libertad al Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (CACCO), una nueva megacárcel construida en la provincia de Alajuela e inspirada en el modelo penitenciario de El Salvador, impulsado por el presidente Nayib Bukele.

El Ministerio de Justicia y Paz informó que los primeros 123 reclusos ingresaron al complejo el lunes 26 de octubre. Entre ellos figuran sospechosos del homicidio del policía Gerson Rosales Cascante y personas identificadas por las autoridades como reclusos de alta peligrosidad.

El ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas, afirmó que la apertura del centro busca fortalecer el control de las cárceles y la respuesta estatal frente al crimen organizado. Según el funcionario, el proyecto se fundamenta en el orden, el control y la disciplina dentro del sistema penitenciario.

La presidenta costarricense, Laura Fernández, inauguró el primer módulo del CACCO el pasado 14 de octubre. Esa sección tiene capacidad para albergar a 1,020 personas, mientras que las autoridades prevén habilitar otros cuatro módulos para alcanzar una capacidad total de 5,100 reclusos.

La construcción del complejo representó una inversión aproximada de $35 millones, según la información publicada. El proyecto toma como referencia el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), en El Salvador, una de las principales instalaciones penitenciarias asociadas con la política de seguridad del Gobierno salvadoreño.

El Ministerio de Justicia costarricense indicó que el nuevo centro dispone de sistemas de videovigilancia permanente, puestos de control y presencia policial en puntos estratégicos, con el propósito de supervisar los movimientos de los internos y evitar vulneraciones de la seguridad.

El diseño del CACCO contempla módulos con pasillos elevados que permiten a los custodios observar las celdas desde distintos puntos. Cada módulo cuenta con 17 celdas, equipadas con camarotes metálicos y colchones delgados, según la descripción de las instalaciones.

Las celdas también disponen de duchas y servicios sanitarios sin divisiones que garanticen privacidad. En la parte posterior de cada espacio se encuentra un patio cerrado, con una estructura que permite el ingreso de luz solar.

El complejo incluye áreas para visitas conyugales y espacios para encuentros convencionales, en los que los visitantes y los internos estarán separados por un cristal.

Fernández aseguró que se respetarán los derechos humanos de las personas recluidas, en respuesta a las críticas de sectores de la oposición y organizaciones que han cuestionado las condiciones de permanencia en el centro.

Uno de los objetivos anunciados por las autoridades es disminuir la sobrepoblación penitenciaria. Las proyecciones oficiales apuntan a que el indicador pasaría del 59 % actual al 15 % cuando la megacárcel opere a plena capacidad.

La reducción dependerá de la habilitación de los módulos pendientes y de la incorporación de los reclusos al nuevo complejo. Por ahora, el traslado ha comenzado con el primer grupo de internos.

La puesta en funcionamiento del CACCO representa un cambio en la infraestructura penitenciaria costarricense, en un contexto en el que el Gobierno busca reforzar las medidas contra el crimen organizado y ampliar la capacidad del sistema carcelario.

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