Mié. Jun 19th, 2024

Seguir cuatro sencillos pasos en casa —limpiar, separar, cocinar y enfriar— puede ayudar a protegerlo a usted y a sus seres queridos de la intoxicación alimentaria.

Limpiar: Lávese las manos y limpie las superficies con frecuencia.

Los microbios que causan intoxicación alimentaria pueden sobrevivir en muchos sitios y propagarse en la cocina.

Lávese las manos por al menos 20 segundos con agua tibia o fría y jabón antes, durante y después de preparar alimentos y antes de comer.

Separar: Evite la contaminación cruzada.

La carne, las aves, los pescados y mariscos y los huevos crudos pueden propagar los microbios a los alimentos que vienen listos para consumir, a menos que los mantenga separados.

Cuando vaya de compras al supermercado, mantenga la carne, las aves y los pescados y mariscos crudos y sus jugos separados de otros alimentos.

Cocine hasta alcanzar la temperatura correcta.

Los alimentos están cocidos de manera segura cuando la temperatura interna es lo suficientemente alta como para matar los microbios que pueden hacer que usted se enferme. La única forma de saber si los alimentos están adecuadamente cocidos es usando un termómetro de alimentos. Usted no puede saber si los alimentos están cocidos de manera segura al revisar su color y textura (excepto si se trata de pescados o mariscos).

Enfriar: Refrigere enseguida.

Refrigere los alimentos perecederos (carnes, pescados, mariscos, lácteos, fruta cortada, algunas verduras y sobras cocidas) antes de que pasen 2 horas. Si los alimentos se exponen a temperaturas superiores a los 90 °F, por ejemplo, en un auto caliente o durante un pícnic, refrigérelos antes de que pase 1 hora.

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