Cuando Jessi Uribe escuchó la melodía en su cabeza, no llamó a un sello discográfico. Llamó a su gente.
“Te Quiero Ver Campeón” es la nueva canción nacida desde el corazón de once de los artistas más queridos de la música popular colombiana: Jessi Uribe, Pipe Bueno, Luis Alfonso, Jhon Alex Castaño, Alzate, Jhonny Rivera, Luisito Muñoz, Ciro Quiñonez, Arelys Henao, Francy y Paola Jara. Juntos crearon lo que aspiran a que se convierta en el himno no oficial de la Selección Colombia de cara a la Copa Mundial FIFA.
Esta no es una producción oficial de la FIFA. No hay ninguna marca detrás, ningún aval federativo, ningún respaldo corporativo. Once artistas invirtieron su propio tiempo y dinero porque creyeron que la gente de Colombia merecía una canción que de verdad sonara a ellos.
Como lo explica el propio Uribe: “Tuve la intención de unir a los artistas de la música popular colombiana en una sola canción para nuestra Selección. Una canción que no solo sonara, sino que se sintiera. Que representara al país real: al de la señora de la tienda, al del sancocho en familia, al de la gente que vibra con lo nuestro.”
El coro de la canción captura ese espíritu de frente: Me subió la fiebre pero por la tricolor / Póngale la fe que Colombia grita gol / 50 millones pero solo un corazón / Dame una alegría que te quiero ver campeón.
El camino hasta la canción no estuvo exento de dolor. Yeison Jiménez, uno de los artistas más queridos e influyentes de la música popular colombiana, había sido uno de los primeros en sumarse al proyecto. Fue Alzate quien insistió en llamarlo, quien le dijo a Jessi: llámalo y lo invitas. Y Yeison, desde una finca, escuchó la canción y dijo que sí de inmediato. Así era él. Así de grande era su corazón para lo que fuera de Colombia y para los suyos. Poco después, el género y el país entero lo perderían en un accidente aéreo que sacudió a Colombia hasta los huesos. Para los artistas de este proyecto, fue un luto profundamente personal, y el golpe casi congela todo. Pero a medida que los días avanzaron, el grupo encontró la manera de retomar lo que habían comenzado juntos, convirtiendo la canción, sin proponérselo, en algo que también lleva su nombre entre líneas.
Lo que había comenzado como un asado informal con camisetas a juego se transformó en una producción de gran escala: filmada profesionalmente en las coloridas comunas de Medellín por el equipo de Saruma, con una visión tan grande como el país que representa.
