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EEUU–Las autoridades sanitarias de Estados Unidos investigan un brote de ciclosporiasis, una infección intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, mientras buscan identificar el alimento responsable de los contagios registrados en varios estados.
Uno de los síntomas más frecuentes de esta enfermedad es la llamada «diarrea explosiva», un término coloquial utilizado para describir una diarrea acuosa intensa, de aparición repentina y con una necesidad urgente de evacuar. La infección también puede provocar dolor y calambres abdominales, náuseas, vómitos, pérdida del apetito, gases, distensión abdominal, fiebre leve, fatiga y pérdida de peso.
Hasta el momento, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) no han determinado qué alimento originó el brote ni han identificado a un productor o distribuidor relacionado con los casos.
Alimentos bajo vigilancia
Aunque la investigación continúa, las autoridades recuerdan que en brotes anteriores el parásito ha sido asociado con productos frescos como albahaca, cilantro, perejil, frambuesas, ensaladas empacadas, mezclas de hojas verdes, lechuga tipo mesclun y guisantes.
En el brote actual, varios pacientes reportaron haber consumido lechuga y otras verduras de hoja verde. Sin embargo, los investigadores aclaran que todavía no existe evidencia suficiente para confirmar que estos alimentos sean el origen de la propagación.
¿Cómo se transmite la infección?
La ciclosporiasis se transmite por la vía fecal-oral, es decir, al ingerir agua o alimentos contaminados con materia fecal que contiene el parásito.
De acuerdo con los CDC, no hay pruebas de que la enfermedad se transmita directamente de una persona a otra.
Los especialistas aconsejan lavar cuidadosamente frutas y verduras con agua corriente, retirar las hojas exteriores de la lechuga y, cuando sea posible, consumir productos que puedan pelarse.
También recomiendan preferir frutas y verduras enteras en lugar de alimentos precortados o mezclas listas para consumir, debido a la mayor manipulación que reciben antes de llegar al consumidor.
No obstante, los expertos advierten que el lavado no elimina completamente el parásito, ya que puede permanecer adherido a la superficie de algunos alimentos y resistir varios métodos habituales de desinfección.
El epidemiólogo hospitalario Nuwan Gunawardhana, del Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia, señaló que cocinar los alimentos a una temperatura mínima de 70 °C es la forma más efectiva de eliminar este microorganismo.

