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DDN Editor 29/03/2021

Un nuevo informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), proyecta un aumento en la inseguridad alimentaria en Centroamérica.

De acuerdo al informe “Hunger Hotspots” (Lugares críticos con respecto al hambre), en América Latina, la pandemia del coronavirus fue precedida por un periodo prolongado de estancamiento del crecimiento y el aumento de los niveles de deuda, por lo que es la más afectada en lo económico.

En Centroamérica, las proyecciones muestran un aumento en la inseguridad alimentaria, por huracanes Eta e Lota, así como los afectos económicos del COVID-19, siendo afectado los cultivos, el sector productivo, ganadero y pesquero.

Por lo que, el informe recomienda medidas críticas a corto plazo en relación al hambre, que van desde el aumento de la asistencia alimentaria y nutricional, la distribución de semillas resistentes a la sequía, y el tratamiento y vacunación del ganado.

Asimismo, el coordinador subregional de la FAO para Mesoamérica, Adoniram Sanches Peraci, afirmó que el Corredor Seco de  Centroamérica es una prioridad para la FAO, por lo que implementa una amplia gama de proyectos con un enfoque de resiliencia.

“La FAO está comprometida en respaldar la implementación de la Estrategia para la agricultura sostenible y adaptada al clima para la región SICA (2018-2030) y la Estrategia regional para la gestión del riesgo de desastres en el sector agropecuario y la seguridad alimentaria y nutricional de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) 2018-2030, que han identificado el Corredor Seco como una de las áreas prioritarias para promover enfoques colaborativos y de gestión de riesgos transfronterizos en cuencas hidrográficas y agroecosistemas compartidos”, agregó el coordinador.

Fuente: FAO Mesoamérica

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