A medida que los casos de influenza aumentan en todo el país, los servicios de urgencias están reportando una tendencia preocupante: una cepa más agresiva que está enfermando gravemente a pacientes de todas las edades.
El Dr. Sam Torbati, director médico del Servicio de Emergencias de Cedars-Sinai, advierte que este año la situación es distinta. «Parece ser una cepa más agresiva y un problema más grave», afirmó. «No recuerdo que el año pasado hubiera tantos pacientes tan enfermos».
¿Quiénes corren mayor riesgo?
Aunque la influenza está afectando a personas de todas las edades, el Dr. Torbati señala dos grupos particularmente vulnerables:
Adultos mayores que viven solos: La falta de supervisión puede llevar a que pasen días en cama sin hidratación adecuada, poniéndolos en grave peligro.
Personas con enfermedades crónicas: En estos pacientes, el agotamiento extremo aparece a los dos o tres días, complicándose a menudo con infecciones bacterianas o deshidratación severa.
Síntomas comunes y duración
En esta fase de la temporada, los síntomas típicos incluyen:
Fiebre (que suele durar entre 2 y 5 días).
Dolor corporal y óseo intenso.
Secreción nasal y tos persistente.
Tenga en cuenta: El proceso de recuperación total está tardando entre 7 y 10 días. Es fundamental no apresurar el regreso a las actividades normales hasta sentirse al 100%.
Guía de tratamiento y prevención
Para quienes contraen el virus, el Dr. Torbati recomienda:
Para jóvenes y adultos sanos: Descanso, aislamiento y mucha hidratación. El uso de medicamentos de venta libre como Tylenol o Motrin puede ayudar a controlar la fiebre y el dolor.
Para pacientes de riesgo: Aquellos con asma, dificultades respiratorias o edad avanzada deben consultar a un médico para evitar complicaciones.
La mejor defensa: La vacunación. «Aunque las vacunas no previenen completamente la influenza, hay pruebas suficientes de que reducen drásticamente la gravedad de los síntomas», asegura el especialista.
