Historias como la de Punch, el mono que recientemente se hizo viral en redes sociales, conmueven corazones, pero también plantean una pregunta importante: ¿Pueden las mascotas sentir tristeza, soledad o sentirse excluidas?
Según los expertos de Best Friends Animal Society, una organización nacional líder en bienestar animal que trabaja para poner fin al sacrificio de perros y gatos en los albergues de Estados Unidos y promover comunidades no-kill, la respuesta es sí, y los signos pueden estar más cerca de casa de lo que muchos dueños de mascotas creen.
Aunque los perros y gatos no experimentan emociones exactamente como los humanos, sí sienten y expresan alegría, amor, miedo, ansiedad y estrés. Cambios importantes en su vida, como perder a un compañero, ingresar a un albergue, ser reubicados o incluso cambios en su rutina diaria, pueden afectar significativamente su bienestar emocional.
¿Cómo saber si tu mascota está pasando por dificultades ?
Los cambios en el comportamiento suelen ser la primera señal de que algo no va bien. Un perro normalmente juguetón puede volverse repentinamente retraído. Un gato sociable puede empezar a esconderse o dejar de usar su caja de arena. Algunas mascotas comen menos, duermen más, se vuelven inusualmente dependientes o actúan de manera que parece fuera de lo común. Los expertos llaman a estas respuestas miedo, ansiedad y estrés, que pueden variar de sutiles a evidentes.
En perros, los signos pueden incluir:
- Pasear de un lado a otro
- Jadear sin esfuerzo físico
- Lamerse los labios
- Pupilas dilatadas
- Disminución del apetito o energía
- Dificultad para relajarse
En gatos, los signos pueden incluir:
- Esconderse con más frecuencia
- Acicalamiento excesivo
- Vocalizaciones inusuales
- Evitación
- Movimientos de cola repentinos
- Interacción social reducida
“Cualquier cambio en el comportamiento que dure más de unos pocos días debe ser evaluado”, dijo Kiyo Tamesu, Gerente Senior de Entrenamiento y Comportamiento en Best Friends Sanctuary.
“La buena noticia es que existen maneras simples de apoyar la salud emocional de las mascotas. Actividades de enriquecimiento, como paseos tipo ‘sniffari’, puzzles de comida, tapetes para lamer y entrenamiento con refuerzo positivo, ayudan a los perros a ganar confianza y reducir el estrés”.
Para los gatos, proporcionar espacios seguros para esconderse, zonas para trepar en vertical, juguetes interactivos y rutinas predecibles puede mejorar significativamente su sensación de seguridad y control. Se recomienda siempre una evaluación veterinaria, ya que algunos problemas médicos pueden reflejarse como cambios en el comportamiento. Una vez descartadas causas médicas, un profesional certificado en comportamiento puede brindar apoyo adicional”, agregó Kiyo.
Las mascotas también dependen mucho del olfato. Mantitas, juguetes o camas familiares pueden actuar como anclas emocionales durante transiciones estresantes, como mudanzas o la llegada de un nuevo miembro a la familia.
La historia de Punch nos recuerda que los animales son seres profundamente sociales y emocionales. Con estructura, paciencia y compasión, la mayoría de las mascotas puede desarrollar resiliencia y prosperar, incluso después de cambios difíciles.
Crédito de la foto: Best Friends Animal Society
