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Por: Ms. Luis José Samayoa Rodríguez / Abogado

Actualmente, como parte de la coyuntura a nivel nacional, además de las elecciones de funcionarios públicos el próximo 28 de febrero 2021, también se realizaron elecciones para funcionarios del sector justicia el 20 de febrero, en donde se mostraron a la palestra diversos perfiles de profesionales de las Ciencias Jurídicas que optan por lograr una magistratura para los próximos años.

El Órgano Judicial, como parte de los entes gestores del Estado, debe incorporar como recurso humano profesionales que tengan la aptitud, experiencia y, por encima de todo, la honradez necesaria para desempeñar un cargo público de esta envergadura, siempre bajo un estudio minucioso, técnico y metódico de su perfil profesional y humano con el objeto de erradicar incidencias político-partidarias sobre los candidatos que sean elegidos. 

El perfil del magistrado es más complejo de lo que emana la misma Constitución de la Republica en su articulado, ya que las decisiones tomadas bajo ese cargo suponen dar respuestas trascendentales que deben ser respetadas y cumplidas por todos, incluyendo los otros dos órganos de estado. El temperamento, la capacidad analítica y aptitudes para trabajar en un ente colegiado forman parte de las aptitudes que los funcionarios deben de tener y reflejar en sus actuaciones.

Tanques de pensamiento y académicos consideran que el filtro de selección debería de tomar un espacio de tiempo más prolongado, en donde se realice un estudio, en donde se reflejen indicadores de evaluación y, posteriormente, se consignen los puntajes obtenidos por los candidatos, con el objetivo de transmitir transparencia en el proceso.

Por otra parte, otras características que deben de ser reflejadas y aplicadas en la práctica por quienes lleguen al cargo son: Independencia e imparcialidad para ejercer el cargo, libre de presiones de cualquier tipo y respetando la Constitución de la Republica y el resto de las normativas que forman parte del ordenamiento jurídico salvadoreño. Honorabilidad, la cual debe de reflejarse de manera palpable a través de su recorrido humano y profesional, libre de sanciones de cualquier tipo. Conocimientos sobresalientes de las Ciencias Jurídicas, los cuales deben de poder comprobarse, acompañados con estudios de especialización en temáticas de índole jurídico o a través de experiencia docente, lo cual refleja una vocación y oficio al estudio constante y el aprendizaje. Por último, madurez emocional para resistir a presiones, para mantener la confidencialidad y para trabajar de forma colegiada.

Esperamos que quienes sean electos puedan cumplir con las expectativas y sean ese equilibrio que nuestro país debe tener en un estado de derecho y actuando bajo el marco de la legalidad como buenos funcionarios públicos al servicio de la población, tal y como lo establece la Constitución de la Republica de El Salvador.

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