Dom. Abr 12th, 2026

Expedicionarios de la Ruta Inka durante su paso por El Salvador, en el marco de las iniciativas de integración cultural que dieron origen al programa Ruta Maya.

El país ha sido parte de importantes expediciones culturales continentales que han promovido la integración de los pueblos de América.

El Salvador ha sido escenario de importantes encuentros culturales en el marco de iniciativas que buscan integrar a los pueblos de América a partir de su historia, identidad y raíces compartidas.

Uno de estos procesos se desarrolló en el año 2010, durante la expedición continental Ruta Inka 2010 – Al encuentro de los Mayas, que unió Tiwanaku, en Bolivia, con Tikal, en Guatemala, convocando a jóvenes de una veintena de países de cuatro continentes del orbe, en una travesía de integración cultural.

En ese contexto, El Salvador formó parte del recorrido de esta expedición, consolidándose como un punto de articulación en Centroamérica.

Desde el Aeropuerto Internacional, la empresa salvadoreña Perú El Dorado acompañó esta iniciativa, contribuyendo a su proyección en la región.

A partir de este acercamiento con el mundo maya, surgió posteriormente el programa Ruta Maya, que encontraría en El Salvador un espacio de desarrollo y consolidación

En el año 2011, el país inauguró la Ruta Maya 2011 – En busca de Chichén Itzá y otras Maravillas, cuyas actividades fueron incorporadas oficialmente por el Ministerio de Gobernación al programa de celebraciones por el Bicentenario del Primer Grito de Independencia.

Este hecho representó un reconocimiento institucional a una propuesta que promovía la identidad cultural, el intercambio entre pueblos y la participación de jóvenes en procesos de integración.

Años después, esta relación se fortaleció nuevamente con la realización de la Ruta Maya 2019 – En el Año Internacional de las Lenguas, iniciativa que puso en valor la diversidad lingüística de la región en el marco de una agenda global.

En esa oportunidad, el periódico digital Día a Día News acreditó a dos periodistas que acompañaron la expedición durante 40 días, dando cobertura directa a esta experiencia y documentando su desarrollo desde el territorio.

De esta experiencia surgieron también expresiones culturales y literarias. El escritor Óscar Jara Albán, participante de la expedición, recogió sus vivencias en el libro “Tiempo de ausentes – Crónicas de la Ruta Maya”, donde documenta el recorrido y las experiencias vividas durante la travesía.

Estos antecedentes evidencian el papel que ha desempeñado El Salvador en procesos culturales de alcance continental, vinculados a la integración de los pueblos y la revalorización de sus raíces.

En ese contexto, actualmente se viene perfilando una nueva expedición continental, la Ruta Inka 2027 – Al encuentro de los Mexicas, que busca dar continuidad a estos procesos de integración cultural en América, según información disponible en el sitio web oficial de los organizadores (www.rutainka.org.pe)

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