Por Carlos Huezo / Sociólogo
34 años se cumplieron recientemente de la firma de los acuerdos de paz un conflicto que dejó más de 100 mil muertos y miles de desaparecidos.
Doce años donde se adoctrinaron a grupos guerrilleros, la inmensa mayoría campesinos, que venían de las luchas de masas.
Por otro lado la oligarquía opulenta y primitiva de este país sectaria, entendió que debían de armar, preparar y pagarle bien al ejército, para que cuidarán sus intereses, sin perder de vista la óptica geopolítica, la URSS, Cuba y Nicaragua contra EEUU y sus aliados, un tablero sumamente complicado, dónde había muchísimo apoyo internacional para ambos grupos participantes del conflicto armado.
Sin embargo, antes de esa farsa de dichos «acuerdos de paz» la oligarquía mando a llamar a mandos guerrilleros, «buitres de la revolución» proponiéndoles lo siguiente:
Háganse funcionarios, formen un partido político y póngale nombre, busquen curules en la asamblea legislativa, háganse alcaldes, mientras nosotros, dijo la oligarquía, nos haremos cargo del Estado.
En ese momento, esa comandancia que años más tarde se convirtió en esa cúpula del frente, traicionó, toda esa sangre derramada, esa base digna, esos esfuerzos comunitarios y lo más importante, los principios con los que se llenaban la boca de ser revolucionarios para convertirse en «robolucionarios» trasladando las batallas del conflicto armado, al espectro político electoral.
Cuidado como vos estás pensando que el Fmln negociador de los acuerdos de paz, es el Fmln del conflicto armado, ese muere en el momento que los mandos guerrilleros aceptaron la oferta de la oligarquía.
Cuidado como vos estás pensando, que el Fmln luchará por un mejor el salvador si los resultados hablan por sí solos, después de diez años de desgobiernos.
Se tuvieron que tragar la frase célebre de Emiliano Zapata «Quiero morir siendo esclavo de los principios no de los hombres.»
Pues la comandancia de ese Fmln vendido hizo lo contrario, traicionando a su propia base y volviéndose mercenarios de sí mismos.
Afortunadamente, hay una refundación con una generación libre, rechazando la violencia y buscando siempre el bienestar de los suyos, gracias al actual mandatario, ¡¡¡recuperamos la identidad y por ende la libertad!!!
Dios bendiga El Salvador
Sigamos por la ruta correcta.
