Editor 18/01/2021

Los investigadores del Toyota Research Institute están trabajando con el Dynamic Design Lab de Stanford para hacer real una visión en la que si los conductores se vieran en situaciones peligrosas tuvieran reflejos instintivos como la de los pilotos profesionales de carrera con capacidad de previsión por una supercomputadora para poder evitar una colisión.

Una investigación inspirada por las habilidades de los pilotos de drifting, busca combinar las tecnologías de automatización de vehículos con algoritmos de inteligencia artificial (PRNewsfoto/Toyota Research Institute). Los ingenieros se enfocan en cómo integrar el instinto de los conductores profesionales en la tecnología de conducción autónoma.

El objetivo es diseñar un nuevo nivel de tecnología activa de seguridad y compartirlo abiertamente de tal manera que Toyota y otros fabricantes puedan desplegarlo en las carreteras.

El director ejecutivo de TRI y director científico de Toyota Motor Corporation TMC, Gill Pratt, mencionó: “Cada día se presentan accidentes vehiculares mortales que son resultado de situaciones extremas en las que la mayoría de los conductores necesitarían habilidades superhumanas para evitar una colisión”.

Asi mismo Pratt, destaca que: “La realidad es que cada conductor tiene vulnerabilidades, y para evitar una colisión, los conductores en ocasiones deben ejecutar maniobras que están por sobre sus capacidades. Por medio de este proyecto, el TRI aprenderá de algunos de los mejores conductores del mundo para desarrollar sofisticados algoritmos de control que eleven las habilidades de conducción humanas y mantengan seguras a las personas. Esta es la esencia del enfoque de Toyota Guardian.

Según investigación los accidentes automovilísticos causan anualmente cerca de 40,000 muertes en los Estados Unidos, y cerca de 1.25 millones a nivel mundial. El objetivo de Toyota es reducir esa cantidad a cero. Si bien la mayoría de las colisiones se presentan en situaciones cotidianas, hay ocasiones en las que los conductores tienen que ejecutar maniobras que se acercan o incluso superan los límites de maniobrabilidad del vehículo.

“Desde 2008, nuestro laboratorio se ha inspirado en conductores humanos de autos de carreras para diseñar algoritmos que les permitan a los vehículos autónomos maniobrar en las situaciones de emergencia más desafiantes”, comentó el profesor del Dynamic Design Laboratory de la Universidad Stanford, Chris Gerdes. “Con esta investigación tenemos la oportunidad de acercar estas ideas mucho más para salvar vidas en la vía”.

El TRI ha apoyado la investigación del Dynamic Design Lab durante muchos años. El proyecto actual se basa en el artículo publicado por Stanford “Opening New Dimensions: Vehicle Motion Planning and Control using Brakes while Drifting” (Abriendo nuevas dimensiones: control y planificación del movimiento del vehículo utilizando los frenos al derrapar), en el cual los investigadores de la universidad demostraron derrapes avanzados con MARTY, un DeLorean eléctrico autónomo.

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