Los latinos se levantaron y se comprometieron con los Estados Unidos durante esta pandemia y están listos para impulsar la recuperación económica de la nación, según el informe reciente The Latino Community Stepping Up for the Community and How They Will Drive America’s Recovery (La comunidad latina da un paso adelante por la comunidad y cómo ellos impulsarán la recuperación de Estados Unidos), comisionado por Latino Donor Collaborative (LDC). Los primeros datos sobre las tasas de desempleo desde la pandemia indican que los latinos serán la fuerza impulsora de la recuperación económica.

«El bienestar y la recuperación exitosa de los latinos de esta pandemia tiene grandes implicaciones para una economía estadounidense sólida», afirmó Sol Trujillo, presidenta de Latino Donor Collaborative. “Los latinos representan una porción importante de la población en edad productiva. Junto con tasas de productividad más altas y edades menores, son el motor del crecimiento futuro de la fuerza laboral y sus resultados determinarán el éxito de la futura fuerza laboral estadounidense. Su bienestar y éxito son importantes, no solo para los latinos, sino para todos los estadounidenses».

El informe también reveló que los trabajadores latinos han sido vitales para las funciones esenciales de la sociedad durante la pandemia de COVID-19. Sus contribuciones son particularmente significativas en industrias como la agricultura, el procesamiento de alimentos, los servicios comerciales de limpieza, la atención médica y la construcción. 

No solo en los estados donde los latinos representan una mayor proporción de la población (California, Nuevo México, Arizona, Florida, Nevada, Texas, etc.), sino en lo que llamamos «estados impulsores», que son estados donde los latinos ahora suman entre el 10 y el 20 % de la fuerza laboral, de los votantes y de la producción del PIB. Dichos «estados impulsores» son Michigan, Wisconsin, Pensilvania, Massachusetts, Connecticut, Virginia Occidental, Rhode Island, Mississippi, Ohio, Maryland, Oklahoma, Kansas y Luisiana.

La pandemia creó una categoría laboral especial: trabajadores esenciales de la primera línea que tuvieron que continuar sus funciones laborales para mantener disponibles los servicios esenciales. Muchos de esos puestos de trabajo esenciales estaban ocupados por latinos que tenían que trabajar para mantener a sus familias.

Los trabajadores esenciales eran más vulnerables a los riesgos de salud, y muchos de estos trabajadores ganaban salarios más bajos y tenían menos probabilidades de tener seguro médico que los trabajadores de oficina no esenciales.

A lo largo de la pandemia, los latinos han servido en la primera línea como trabajadores esenciales, desde los campos en el Valle Central hasta los pasillos de nuestros hospitales en Los Ángeles, y han dado un paso adelante por todos los estadounidenses. De hecho, dos de cada tres trabajadores indocumentados que declaran impuestos con un Número de Contribuyente Individual (ITIN) trabajan en una industria que se considera esencial.

Al comienzo, los latinos se vieron afectados de manera desproporcionada por la pandemia. Desde el inicio de la pandemia, los latinos fueron quienes se vieron más perjudicados por esta. De hecho:

  • Los latinos presentaban tres veces más probabilidades que los blancos de contagiarse COVID-19 y casi el doble de probabilidades de morir a causa de esta.
  • El alto número de latinos empleados como trabajadores esenciales y el fuerte repunte del empleo, junto con otras características socioeconómicas, contribuyen a la alta tasa de infección por COVID-19 y al número significativo de muertes entre los latinos.
  • Los trabajadores esenciales latinos tenían tres veces más probabilidades que los trabajadores esenciales no latinos de no estar asegurados (25 % contra 8 %), un hecho que es especialmente devastador durante la pandemia, cuando el testeo intensivo, la cuarentena temprana y el rastreo riguroso de contactos son fundamentales para contener la COVID-19.
  • Los negocios propiedad de latinos tuvieron menos efectivo disponible durante la pandemia, y al solicitar fondos del Programa de Protección de Nómina, las solicitudes de préstamo aprobadas para los latinos fueron la mitad de las aprobadas para empresarios blancos.
  • Las latinas sufrieron la mayor pérdida de empleos en comparación con cualquier otro grupo poblacional durante la pandemia, con una disminución del empleo del 24 %. Sin embargo, según The New York Times, el mes pasado ese 24 % ya había sido reducido al 7.5 %vi.
  • La pandemia tuvo un impacto severo en la economía de la nación, ya que se cerraron negocios, se despidieron trabajadores y se paralizó el comercio. Su sólida ética de trabajo, su compromiso con la familia y su falta de acceso a asistencia por desempleo y otras ayudas gubernamentales los obligó a encontrar otras formas de mantener a sus familias.
  • Los primeros datos sobre las tasas de desempleo desde la pandemia indican que los latinos serán la fuerza impulsora de la recuperación económica de la nación. Los estudios de caso de empresarios latinos también demuestran la flexibilidad para adaptarse e innovar frente a desafíos sin precedentes, un compromiso profundo con su comunidad y optimismo sobre el futuro a pesar de tener menos recursos a la mano y de recibir menos préstamos respaldados por el gobierno.

«La sociedad debe reconocer la notable ética de trabajo y el sacrificio de los latinos durante estos tiempos difíciles, así como garantizar el acceso equitativo a los programas gubernamentales que apoyan a los trabajadores y dueños de negocios, y seguir invirtiendo en el acceso a la atención médica entre la comunidad latina», concluyó Ana Valdez, vicepresidenta ejecutiva de Latino Donor Collaborative. 

Fuente: Latino Donor Collaborative (LDC).

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