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Economía–Guatemala y El Salvador mantuvieron un fuerte flujo de remesas familiares durante los primeros cuatro meses de 2026, consolidando la importancia de estos ingresos para las economías de ambos países.
Datos de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (Secmca), con información de los bancos centrales de la región, indican que Guatemala recibió 8,431.5 millones de dólares entre enero y abril, mientras que El Salvador captó 3,286.7 millones de dólares en el mismo período.
Guatemala se mantuvo como el principal receptor de remesas del Triángulo Norte, con un crecimiento interanual de 10.5 %, equivalente a más de 804 millones de dólares adicionales respecto al primer cuatrimestre de 2025. Por su parte, El Salvador registró un incremento de 6.8 %, con 209.8 millones de dólares más que en igual período del año anterior.
En conjunto, Guatemala, Honduras y El Salvador recibieron más de 15,849 millones de dólares en remesas entre enero y abril de 2026, un aumento de 10.6 % frente al mismo lapso de 2025.
La relevancia de estos recursos también quedó reflejada en las cifras de 2025. De acuerdo con datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Centroamérica concentró el 31.8 % de las remesas enviadas a América Latina y el Caribe, una región que alcanzó un récord de 174,400 millones de dólares en transferencias familiares durante ese año.
El BID destacó que Guatemala recibió 25,857 millones de dólares en remesas durante 2025, ubicándose como el segundo mayor receptor de América Latina. Asimismo, señaló que Honduras, Nicaragua y El Salvador continúan entre los países con mayor dependencia de estos ingresos en relación con el tamaño de sus economías.
Según los registros regionales, las remesas representaron el 27.2 % del Producto Interno Bruto (PIB) de El Salvador en 2025, mientras que en Guatemala equivalieron al 20.7 % del PIB.
Las remesas son enviadas principalmente por migrantes radicados en Estados Unidos y constituyen una de las principales fuentes de ingresos para millones de hogares centroamericanos, además de aportar recursos destinados al consumo, educación, salud y vivienda.
