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EEUU–Un tribunal federal de Estados Unidos condenó a cadena perpetua a Ismael «El Mayo» Zambada, exlíder del Cártel de Sinaloa, luego de que se declarara culpable de múltiples delitos relacionados con narcotráfico, crimen organizado, lavado de dinero y homicidio como parte de un acuerdo que le permitió evitar la pena de muerte.
La sentencia fue dictada este lunes por el juez federal Brian Cogan en la corte de Brooklyn, Nueva York, el mismo tribunal que en 2019 condenó a cadena perpetua a Joaquín «El Chapo» Guzmán, antiguo líder de la organización criminal.
Durante la audiencia, Zambada, de 76 años, leyó una declaración en español en la que asumió su responsabilidad y pidió perdón. «La violencia debe acabar en México. Nadie ganará esta guerra», expresó antes de conocer la sentencia. También afirmó que aceptaba el castigo y que no buscaba compasión.
El fiscal del Distrito Este de Nueva York, Joseph Nocella, señaló que el exjefe del Cártel de Sinaloa dirigió durante décadas una organización dedicada al tráfico de drogas hacia Estados Unidos y ordenó numerosos actos de violencia para mantener su poder. Agregó que la condena fue posible gracias a la cooperación entre las autoridades estadounidenses y mexicanas.
Como parte del acuerdo de culpabilidad, Zambada aceptó su responsabilidad por liderar una empresa criminal entre 1989 y 2024, además de participar en conspiraciones relacionadas con narcotráfico, lavado de dinero, asesinatos y otros delitos federales. El pacto permitió concentrar en Nueva York los procesos judiciales que enfrentaba en varias jurisdicciones de Estados Unidos.
El narcotraficante fue detenido el 25 de julio de 2024 en un aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México, después de llegar en un avión privado junto a Joaquín Guzmán López, hijo de «El Chapo» Guzmán, quien colaboraba con las autoridades estadounidenses.
Posteriormente, Zambada aseguró que había sido secuestrado y entregado contra su voluntad por Guzmán López. Según su versión, fue engañado para acudir a una reunión en un rancho cercano a Culiacán, donde fue golpeado, esposado y trasladado en avión hasta territorio estadounidense.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sostuvo recientemente que la forma en que ocurrió la captura habría provocado divisiones internas y enfrentamientos dentro del Cártel de Sinaloa, mientras la Fiscalía mexicana mantiene abierta una investigación sobre las circunstancias de su entrega.
