Esta semana, los mercados latinoamericanos mostraron una fuerte resiliencia, logrando absorber los impactos globales y cerrar con buen desempeño tanto en los mercados bursátiles como en el de criptomonedas.
Pese al retroceso de Wall Street, las acciones en América Latina avanzaron con fuerza, con varios índices encaminados a registrar una de sus mejores semanas en meses. El endurecimiento de la postura de Estados Unidos frente a Venezuela mejoró el ánimo de los inversionistas casi de inmediato, reduciendo los temores de inestabilidad regional y reforzando las apuestas por el crecimiento. La ONU ahora prevé una expansión del PIB del 2,3% para 2026, aunque Brasil y Argentina seguirían trayectorias distintas.
En Argentina, el Gobierno logró asegurar un préstamo de USD 3.000 millones con bancos internacionales para cubrir vencimientos de deuda, lo que dio algo de alivio al peso y permitió ganar tiempo para avanzar con las reformas. En Colombia, el peso también fue protagonista al ubicarse como la moneda emergente con mayor apreciación frente al dólar en lo que va del año, apoyado por este clima de mayor optimismo.
En el mercado cripto, la semana transcurrió con relativa calma y sin sobresaltos, aunque se registraron aumentos sostenidos en los volúmenes de negociación, especialmente en Brasil y en mercados de habla hispana como Colombia y México, donde Bitcoin se consolida cada vez más como una alternativa de cobertura frente a la inflación. La liquidez aumentó a medida que el apetito global por el riesgo comenzó a recuperarse, con eventos como Bitcoin Medellín en el horizonte.
De cara a la próxima semana, será clave seguir de cerca la evolución del conflicto en Venezuela. Aun así, el balance sigue siendo positivo, con mercados locales que continúan mostrando fortaleza incluso en un contexto desafiante.
