Mié. Ene 14th, 2026

Lo que comenzó como la pasión de una familia por honrar los sabores auténticos de Guatemala se transformó en una empresa sólida, innovadora y en constante expansión. Productos Alimenticios “Las Brasas”, fundada hace más de 50 años por Leonor Gutiérrez y su esposo Juan Ignacio Gutiérrez, nació con el sueño de llevar productos de calidad a los hogares guatemaltecos, construidos con dedicación, disciplina y la visión de crear una marca que trascendiera generaciones.

Desde los primeros años, la pareja recorrió la ciudad vendiendo vinagres puerta a puerta, con un pequeño inventario y la determinación de cumplir sus metas. Con el tiempo, ese esfuerzo les permitió convertirse en proveedores de supermercados, relación que sostienen desde hace más de dos décadas, consolidando su presencia y ampliando la variedad de productos que hoy están al alcance de miles de familias.

A medida que la empresa crecía, también lo hacía su capacidad para innovar. Uno de los acontecimientos más importantes en su historia fue la oportunidad de maquilar marca privada para Walmart, abriendo una nueva etapa que impulsó su expansión y profesionalización. “Las Brasas” inició elaborando margarinas y, con el tiempo, también fue seleccionada para agregar vinagres a el catálogo de la marca, un desafío que implicó cumplir rigurosos estándares de inocuidad, higiene y procesos certificados a nivel internacional.

“Walmart nos dio la oportunidad de dar ese salto que necesitábamos para convertirnos en una empresa
formal y comercializar a lo grande”, explica Leonor Gutiérrez, fundadora y CEO de Productos Alimenticios “Las Brasas”.

Aceptar el reto de producir marcas privadas significó transformaciones profundas dentro de la estructura de la empresa: incorporación de maquinaria especializada, reestructuración de procesos internos y la
implementación de controles que garantizaran un producto competitivo en cualquier mercado. Superar estas exigencias marcó otro momento decisivo en su historia: la transición de un negocio tradicional a una operación industrial con estándares globales.

Con el tiempo, “Las Brasas” expandió su portafolio y comenzó a producir nuevas presentaciones de vinagres, así como harinas de haba y otros productos secos. Actualmente, en temporadas altas como Semana Santa y la temporada de fiambre, la empresa entrega más de 2,500 cajas semanales.

La pequeña empresa que inició operaciones en la zona 9 hoy cuenta con instalaciones ampliadas y
adaptadas a sus necesidades de producción. Este desarrollo no solo ha fortalecido su capacidad operativa, sino que también ha generado impacto en la comunidad, con aproximadamente 60 empleos directos e indirectos, beneficiando a decenas de familias.

Pero este crecimiento no surgió de la noche a la mañana. El acompañamiento empresarial recibido a través del programa “Una Mano para Crecer” durante los últimos años, marcó un punto clave en su evolución. La capacitación integral en áreas como procesos, finanzas, calidad y gestión permitió fortalecer su modelo de negocio y mejorar su organización interna. Además, herramientas como el pronto pago impulsaron sus operaciones, facilitando inversión en maquinaria y mejoras operativas.

“Ha sido un aprendizaje constante. Nos tocó equivocarnos y volver a empezar, pero hoy somos una empresa más fuerte y con una visión renovada”, agregó Leonor.

El crecimiento de la compañía es resultado de años de esfuerzo y del acompañamiento que Walmart brinda a las pymes para que puedan profesionalizarse, innovar y competir con estándares de clase mundial. Ese apoyo ha sido clave para acelerar su desarrollo y abrir nuevas oportunidades.

“Casos como “Las Brasas” nos recuerdan que, con el acompañamiento adecuado, las personas y los
emprendedores locales pueden transformar su negocio y su futuro. Ese es el impacto que Walmart quiere generar en más familias en toda la región”, comentó Luis Arturo Ramírez, Subgerente de Asuntos
Corporativos de Walmart.

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