Con una imagen fresca, renovada y vibrante, el parque central de Suchitoto, en Cuscatlán Norte, vuelve a estar disponible para los habitantes del distrito, comunidades aledañas y turistas, gracias a la profunda transformación obtenida en la segunda fase de revitalización del centro histórico.

Esta joya colonial y turística ha sido convertida en un espacio más moderno, seguro y acogedor. Se ha intervenido el parque central, la parroquia Santa Lucía y sus calles empedradas, modernizando la zona, entre otros con cableado subterráneo.
Una fuente renovada que embellece el parque central. La parroquia ha sido revitalizada por completo con pintura blanca latex con base de agua, pintura negra en las berjas. También se realizó la reparación de sus aceras perimetrales de concreto y laja. Cuenta además con iluminación LED, que destella su majestuosidad.

Las obras abarcaron excavación, nivelación y compactación de vías aledañas. Las calles que han sido transformadas son: calle San Martín, 1.ª avenida Sur, 5.ª calle Poniente, calle 5 de Noviembre, calle 15 de Septiembre y calle Francisco Morazán. Con estas mejoras, Suchitoto está listo para recibir a habitantes y visitantes con un centro histórico revitalizado donde la tradición colonial se fusiona con la modernidad, ofreciendo un entorno digno, seguro y lleno de vida.
Suchitoto se suma a otros siete centros históricos intervenidos por la DOM a escala nacional: caserío El Mozote en el distrito de Meanguera (Morazán), la cabecera departamental de San Vicente, Concepción de Ataco y Apaneca en Ahuachapán, así como Salcoatitán y Juayúa en Sonsonate.
En todos ellos, los habitantes y turistas ahora disfrutan de espacios cómodos y atractivos para el descanso y el sano esparcimiento. Además, en Suchitoto, la DOM ha finalizado un proyecto de mejoramiento vial de 4.4 kilómetros en la comunidad Zacamil 1 y 2, una obra que ha mejorado significativamente la calidad de vida de sus habitantes.
También destaca la intervención de las cuadrillas de la DOM en la extracción, desalojo y destrucción de la lechuga acuática en más de 243.16 hectáreas de superficie de la laguna de Suchitlán.

Este tipo de parásito acaba con gran parte de los nutrientes del reservorio y el oxígeno del fondo del lago que da vida a las diferentes especies de peces, lo que ya estaba afectando la principal fuente de ingresos de pescadores artesanales y su familia, al tiempo que perjudicaba el atractivo turístico de distritos como Potonico, Chalatenango y Jutiapa en Cabañas.
