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ElSalvador–El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, encabezó este lunes el primer Desayuno Nacional de Oración por El Salvador, realizado en el Palacio Nacional, con la participación de líderes de los tres órganos del Estado y una delegación de congresistas y senadores de Estados Unidos.
El encuentro, organizado por la Próspera Foundation, tuvo como propósito promover la unidad espiritual y reafirmar valores de fe, reconciliación y paz. Según el fundador de la organización, Manuel Espina, catorce legisladores estadounidenses, en su mayoría republicanos, participaron en el evento. Entre ellos figuraron los congresistas John Moolenaar, Thomas Suozzi, Ben Cline, Robert Aderhold, Lou Correa y el senador Mike Lee.
Durante el acto, el presidente Bukele relató cómo, en marzo de 2022, en medio de un repunte de homicidios atribuido a pandillas, recurrió a la oración antes de decretar el régimen de excepción. Afirmó que esa decisión marcó un punto de inflexión en la lucha contra la violencia.
“Cometí el error de pedirle pruebas a Dios. Otro homicidio, otro homicidio… y no sabíamos qué hacer. Oramos y pedimos que las bajas civiles fueran mínimas. Nuestra guerra contra las pandillas no tuvo una sola baja civil, y eso solo puede explicarse por la mano de Dios”, expresó.
En sus intervenciones, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Henry Mejía, y el titular de la Asamblea Legislativa, Ernesto Castro, destacaron la importancia del perdón, la reconciliación y la compasión como principios esenciales para consolidar la paz. “La compasión no es debilidad; quienes actúan con misericordia recibirán misericordia”, señaló Castro.
Por su parte, los congresistas estadounidenses compartieron mensajes de fe y reconocimiento al liderazgo salvadoreño. El republicano Ben Cline agradeció a Bukele por su conducción del país y pidió orar “para que la voluntad de Dios siga guiando el rumbo de El Salvador”.
Manuel Espina cerró el acto asegurando que este primer Desayuno Nacional de Oración marcará un precedente para fortalecer los lazos espirituales y diplomáticos entre El Salvador y Estados Unidos.
“Así como recordamos al mejor líder estadounidense, Dwight Eisenhower, recordaremos a Nayib Bukele por sus éxitos y por iniciar un movimiento alrededor del espíritu de Jesús”, dijo.
El evento culminó con una invitación a mantener la fe y la unidad nacional como base del proceso de transformación que vive el país.
