Día a Día News
El Gobierno de Irán anunció el restablecimiento del control estricto sobre el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del mundo, en medio del aumento de tensiones con Estados Unidos.
La medida se produce tras una breve reapertura parcial del paso, que había permitido el tránsito limitado de buques petroleros y comerciales. Sin embargo, autoridades iraníes señalaron que la decisión fue revertida al considerar que Washington incumplió condiciones vinculadas al alto el fuego vigente desde el 8 de abril.
Según información difundida por medios estatales iraníes, el paso vuelve a estar bajo “estricta supervisión” de sus fuerzas armadas. Esto implica el retorno de controles sobre las embarcaciones, incluyendo la exigencia de información detallada sobre carga, origen y destino, así como la aplicación de tarifas por servicios de seguridad en la zona.
Irán argumenta que permitió inicialmente el tránsito “de buena fe”, pero acusa a Estados Unidos de mantener acciones que califica como bloqueo marítimo, lo que habría motivado la reimposición de restricciones.
Funcionarios iraníes reiteraron que el control del estrecho se mantendrá mientras persistan las condiciones actuales. Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, sostuvo que su país continuará con medidas de presión y aseguró que existen canales de diálogo abiertos, aunque sin avances concretos.
De acuerdo con reportes militares estadounidenses, al menos 23 embarcaciones han sido obligadas a cambiar de rumbo desde el inicio del bloqueo en la zona.
El estrecho de Ormuz es considerado un punto clave para el comercio energético global, ya que por esta vía transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. La incertidumbre sobre su operatividad ha generado reacciones en los mercados internacionales y preocupación por posibles efectos en el suministro.
En paralelo, las conversaciones entre Irán y Estados Unidos continúan sin fecha definida para su reanudación. Autoridades iraníes indicaron que persisten diferencias en aspectos clave, como el levantamiento de sanciones, el acceso a activos bloqueados y el futuro del programa nuclear.
El escenario coincide con el vencimiento próximo del alto el fuego temporal, lo que mantiene en suspenso la posibilidad de una desescalada en la región.

